Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor]

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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Sg91 » 03 Ago 2015, 18:34

Capítulo 12
¿¡Pero esto qué es?!


-Vale, entonces ¿por qué estamos aquí exactamente?-inquirió en ese momento Lloyd, extrañado.

-De por sí es raro que Celestia nos llame así sin más en pleno recreo…-asentí yo, igual de extrañado.

-Ni idea, queridos, algo querrá comentarnos-supuso Rarity.

-¡Pues que sea rápido, el recreo no dura mucho, por desgracia!-murmuró Rainbow, un poco molesta.

Aunque por el momento no parecía que fuera a empezar, puesto que el salón de actos aún estaba la mitad de lleno, faltando bastante más gente por llegar. Estaba siendo un recreo tranquilo, como cualquier otro, habíamos terminado de comer y nos estábamos dirigiendo a nuestro rincón de relax cuando, en un momento determinado, la voz de Celestia anunció por megafonía que nos reuniéramos todos los alumnos en el salón de actos, puesto que al parecer quería hacernos un anuncio importante. Nosotros fuimos de los primeros en llegar, tomando asiento en las primeras filas del patio de butacas. Poco a poco el resto de alumnos de otros cursos fueron llegando, teniendo que esperar unos quince minutos más. Una vez que todo el mundo estuvo presente, Celestia hizo acto de aparición junto a su hermana Luna; a una señal suya todo el mundo fue guardando silencio hasta que finalmente Celestia habló.

-Buenas tardes a todos. Supongo que os estaréis preguntando que por qué os hecho llamar en medio de un recreo…

Frente a eso mucha gente asintió por lo bajo, extendiéndose una ola de murmullos por todo el lugar; antes de que la cosa fuera a más, Celestia retomó el hilo.

-El caso es que necesitaba que todos estuvierais juntos para anunciar lo que tengo que anunciar, puesto que nos concierne a todos. Supongo que sabréis que debido a ciertas cuestiones económicas nos vimos obligados a cerrar algunos clubes para poder subsanar las cuentas del instituto…

Mucha gente dejó escapar gruñidos y murmullos quejumbrosos que resonaron bastante por todo el salón de actos; por su parte Rainbow no dijo nada, pero esbozó un gesto molesto en su cara.

-Bueno, pues dado que necesitamos dinero para poder reabrir cuanto antes todos esos clubes, el consejo escolar nos ha recomendado que organicemos un festival musical en el cual todos vosotros podéis participar si os apetece.

La noticia cogió por sorpresa a muchos de los presentes, reaccionando esta vez de manera positiva; Celestia se siguió explicando.

-El festival tendrá carácter benéfico y los beneficios recaudados de él se destinarán para tapar agujeros y así poder reabrir todos esos clubes que se vieron afectados por los recortes. Como ya he dicho, todos los que deseéis participar con vuestras bandas sois más que bienvenidos, por lo que podréis aportar también a la causa.

Los murmullos se fueron extendiendo de nuevo por todo el salón, dejando a mucha gente notablemente animada. Y, de igual forma, a Rainbow también se la veía inspirada.

-Aún queda una semana para el festival, por lo que tendréis tiempo para juntaros entre vosotros, organizar vuestros grupos e inscribiros. Si al final alguien se anima tiene que diseñar también su propio emblema que represente a su banda, así como un cartel aparte para ayudar a promocionar el evento-continuó Celestia dando detalles.

Para entonces la gente ya estaba lo suficientemente emocionada, siendo curioso que los que más lo estaban eran todas aquellas personas cuyos clubes habían cerrado, aunque en realidad era bastante obvio si se pensaba fríamente. Y, de igual manera, Rainbow no se hizo de rogar una vez que volvimos a nuestro rincón de relax.

-Decidido, participaremos en el festival.

-¿Participaremos? ¿Cómo que participaremos?-repitió Rarity.

-Sí, aquí la única que ha decidido nada eres tú, aparentemente-añadió Applejack, con sorna.

-Oh, vamos, está más que claro, necesito participar en ese festival para que mis clubes reabran, es la oportunidad perfecta.

-Hombre, a mí también me gustaría que el club de costura volviera a abrirse…-comentó Rarity.

-Pues más que suficiente entonces… vamos, Rarity, únete a mi banda-la animó Rainbow.

-Bueno, por mí vale, aunque si sólo somos dos…

-¿Y qué si somos dos? El resto no tienen que participar si no quieren, después de todo sus clubes no cerraron… al menos el de Lloyd y Sg-recordó la chica.

Por nuestra parte no hicimos ningún comentario puesto que así era, aunque en ese momento oímos un débil murmullo que nos llamó a todos la atención; nos giramos y vimos a Fluttershy con cara de circunstancia.

-¿Qué pasa, dulzura?-inquirió Applejack.

-Oh, bueno, es que… no quise deciros nada para no preocuparos, pero es que mi club también cerró, y, bueno…

Antes de que la chica pudiera decir nada más, Rainbow se adelantó y murmuró.

-Pues hala, ya somos tres ¿alguien más?

-Por mi parte no, ya que no estaba en ningún club, pero si necesitáis mi ayuda yo os la puedo dar-se ofreció Applejack.

-Gracias, Applejack, tu ayuda será muy bienvenida…

-¡Huy y yo, y yo, por fa, siempre he querido formar parte de una banda, es una de las pocas cosas que aún no he hecho!-exclamó Pinkie en ese momento.

-¡Cuatro! ¿Alguien da más?

Por mi parte no dije nada, ya que nunca me había considerado ningún dandi de la música, nunca antes había tocado ningún instrumento, y cantar, lo que se dice cantar, no lo hacía particularmente bien. Lloyd tampoco hizo ademán de decir o aportar algo, por lo que supuse que estaba en las mismas que yo. Aunque por un momento vi que Sunset quiso decir algo, pero al final se quedó callada, sin decir nada más. La quise preguntar, pero en ese justo momento lo que quedaba de recreo se pasó rápidamente, oyendo la campana a lo lejos que anunciaba el fin del mismo y el comienzo de las clases de la tarde.

El tema de la banda no volvió a salir hasta después de clases, mientras tomábamos algo en el Sugarcube Corner; aunque intenté hablar con Sunset justo después para preguntarla por qué se quedó callada, ella se excusó diciendo que tenía tarea atrasada que hacer y no vino con nosotros a tomar algo. Eso me dejó particularmente extrañado, aunque preferí no presionarla, apuntándome mentalmente hablar con ella esa misma noche.

-Vale, ahora necesitamos decidir y organizar un poco los instrumentos que cada una vamos a tocar. Si mal no recuerdo conservo una vieja guitarra mía que tocaba hace mucho, yo puedo ser la guitarrista y vocalista-sugirió Rainbow.

-Oh, pues ahora que lo comentas yo tengo mi bajo en el garaje muerto de risa desde hace varios años, podría ser un buen momento para rescatarlo-recordó Applejack.

-Bajo, me gusta, muy flexible para el ritmo de fondo, genial Applejack… ¿y qué hay de vosotras, chicas?-inquirió Rainbow, dirigiéndose a las demás.

-Oh, déjame sorprenderte, querida, he pensado en algo que va a quedar divino en cuanto lo veas-aseguró Rarity.

-Lo cierto es que no sé qué puede quedar divino en tu caso, Rarity…

-Oh, eh… bueno, el caso es que aún no he pensado en nada, déjame que me lo piense, igual tengo algo en casa…-murmuró Fluttershy, algo insegura.

-Bueno, tenemos una semana, aunque no te demores mucho, eso sí… ¿y tú, Pinkie?

-¡Oh, no tengo ni la más absoluta idea!-exclamó ella animadamente.

-¿Eh? ¿Y eso que significa?

-¡Que no tengo nada que tocar, claro! El caso es que nunca me he decidido por ningún instrumento en específico, he tocado y probado muchos, sí, pero ninguno me ha llamado la suficiente atención, eso es todo.

-Bueno, vale, pero necesitas un instrumento para la banda, Pinkie-la recordó Rainbow.

-Lo sé, aunque ya te digo que no se me ocurre nada, al menos por ahora…

-Bueno, yo te puedo ayudar a encontrar un instrumento que te encaje-anunció en ese momento Lloyd.

-Oh ¿lo harías, Lloydi? ¡Ah, ya sé, podríamos tocar juntos! ¿Qué me dices?-inquirió ella, particularmente animada por la idea.

-Eh… bueno, el caso es que me encantaría, pero no estoy particularmente ducho en ninguno en concreto…

Los demás seguían hablando de todo un poco, pero yo seguía perdido en mis propios pensamientos, sobre todo preocupado por Sunset. Sabía que algo la había molestado, pero aun así se fue tan repentinamente… ¿Qué era lo que quería decir? ¿Y por qué se fue así sin más? En ese momento vimos a Vinyl entrar en el sitio con sus cascos puestos, moviendo la cabeza rítmicamente; en cuanto pasó a nuestro lado la saludamos fugazmente, al tiempo que ella pedía un muffin sin apenas abrir la boca y se marchaba por donde había venido.

-Bueno, en ese caso está decidido, somos cinco y por ahora tenemos una guitarra acústica y un bajo. Necesitamos un nombre, eso sí-comentó en ese momento Rainbow.

-Oh, querida, déjame a mí diseñar el logo, me aseguraré de que sea perfecto-pidió Rarity.

-Vale, pero en ese caso el nombre lo decidiré yo… ¿Qué os parece Las Rainbooms?-sugirió la chica en ese momento.

-Rainbooms… me gusta, tiene estilo, suena bien, Rainbooms…-repitió Rarity.

-Aunque por ahora necesitaremos practicar, hace tiempo que no toco el bajo…-comentó en ese momento Applejack.

-No os preocupéis, en cuanto vaya a registrar el grupo pediré también la sala de música para ensayos.

Las chicas siguieron hablando sobre el tema, aunque yo apenas escuchaba, puesto que hice mano del móvil y estuve hablando con Sunset.


Sg
Te estás perdiendo los batidos…

Sunset
Ya, es una pena, pero es que tengo trabajo atrasado…


Sg
¿Seguro? :fshuh:

Sunset
Claro, ya sabes que me lo tomo muy en serio…


Sg
Pero normalmente te administras muy bien el tiempo y apenas tienes problemas al respecto…

Sunset
Ya, bueno, pero esta vez se me ha acumulado un poco…


Sg
Oh, vamos cielo, algo te pasa, no me lo niegues…

Sunset
Es una tontería…


Sg
Sabes que puedes contármelo, siempre voy a escucharte. Para eso estoy.

Hubo un breve momento en el cual Sunset se quedó callada, hasta que finalmente contestó.

Sunset
Está bien, aunque… ¿podríamos hablarlo mejor en persona? Lo prefiero así


Sg
Claro ¿te viene bien quedar ahora?

Sunset
Sep, pásate por casa si eso


Sg
Bien, voy para allá

Por mi parte preferí no esperar más, apuré el batido y me excusé, dejando al grupo debatiendo sobre los siguientes instrumentos. Afuera la tarde se echaba sobre el pueblo, pintándolo de un color naranja pardo.


Imagen



Esa misma tarde después de clase Rainbow estaba que no paraba; llevaba consigo un estuche de guitarra e iba a paso ligero, dejándonos a nosotros muy atrás.

-¡Espera, Rainbow, más despacio!-la llamó Rarity.

-¡No hay tiempo de ir despacio, tenemos que hacer esto antes de esta semana, mi guitarra no está en condiciones de tocar nada!

-¡Pero si ni siquiera nos has explicado cual es el problema!

-¡Lo veréis en cuanto lleguemos!

-Eso si llegamos…-masculló Lloyd, algo cansado.

Por mi parte me mostraba preocupado, aunque no era por eso precisamente; hasta el momento Sunset no había hablado con ellas aun a pesar de que la había alentado a hacerlo. En ese momento me encontraba hablando con ella por wasap, tratando de no quedarme muy atrás.

Sg
¿Dónde estás, cielo? Pensaba que ibas con ellas…

Sunset
Las vi tan estresadas que no quise meterme. Además, no vi el momento para hablar con ellas…


Sg
Oh, vamos, ya hemos hablado de eso…

Sunset
Lo sé, cariño, lo sé, dame un tiempo ¿vale?


Por mi parte dejé escapar un quejumbroso suspiro, algo molesto por su actitud; aun a pesar de mis esfuerzos por que hablara con las chicas, no se atrevía a pedirlas si podía entrar en la banda. Por alguna extraña razón pensaba que no la correspondía a ella pedírselo, aun a pesar de que tan solo tenía que hacerlo y punto.

-¿A qué viene esa cara?-inquirió Lloyd en ese momento.

-Se trata de Sunset… ¿no te lo conté?

-No ¿el qué exactamente?

Quise decir algo, pero en ese momento Pinkie nos llamó.

-¡Lloydi, Sgi, por aquí!

Apretamos el paso hasta que finalmente llegamos a una tienda de música que no conocíamos, aunque una cara que sí que era conocida se encontraba al otro lado del mostrador; nada más vernos se quitó los cascos y exclamó.

-¡Hey, chicos! ¿Qué pasa? ¿Te has pensado eso que te dije, Rainbow?

-Hola Vinyl, sí, a ver si me puedes hacer un buen precio…

-Claro, veamos cómo está la vieja.

Antes de que pudiéramos decir nada, Rainbow abrió el estuche, revelando una vieja y andrajosa guitarra; una cuerda incluso llegó a romperse debido a la tensión.

-Oh, cielos, qué desastre…-murmuró Rarity.

-Sí, bueno, hacía tiempo que no la tocaba… ¿y bien, cómo lo ves?-inquirió Rainbow.

-Bof, muy ajada, tía…

-Sí, eso ya lo sé, me refiero al precio de descuento del que me hablaste-la recordó la chica.

-Oh, sí, perdona… bueno, teniendo en cuenta el estado en el que se encuentra, no te compensaría gran cosa, la verdad-explicó Vinyl.

-Ya… ¿no tendrás alguna oferta que me pueda permitir por un casual?

-Bueno, mira si quieres, mis padres reponen cada semana, puedo mirar en el almacén si no encuentras nada.

-Genial, gracias Vinyl.

Las chicas estuvieron mirando una guitarra que le pegase a Rainbow mientras que nosotros hablábamos por lo bajo.

-¿Y bien, qué ha pasado con Sunset?

-El otro día estuvimos hablando y me comentó que en un principio quiso unirse a la banda, pero al final no lo hizo porque consideraba que no la correspondía pedirlas tal cosa-revelé yo.

Ante eso el chico se quedó con una cara de incredulidad total, al tiempo que decía.

-¿Qué? ¿Y eso por qué?

-Eso fue lo mismo que la dije yo, intenté convencerla de que lo hablara con ellas, pero aun y con todo… no sé por qué se muestra tan esquiva con un tema así, no tendría por qué, se supone que ya está todo atado y bien atado entre ellas.

-¿Y no te dijo nada más?

-No, intentaré hablar de nuevo con ella, aunque es raro…

Lloyd quiso decirme algo, pero en ese momento una voz conocida exclamó.

-¡Yo la vi primero, Rainbow Dash!

-¡Ya, claro! ¿Y qué más, Trixie? ¡Búscate otra!

-Chicas, chicas, calmaos, pedid otro modelo igual a Vinyl y ya está-sugirió Applejack en ese momento.

-No, me temo que ese es el único modelo de guitarra de doble mástil disponible, mi padre la consiguió de traca en un festival de música punk, aunque no la vende ni a tiros-informó ella.

-¡En ese caso me la quedo yo que la he visto primero!-comentó Trixie, tirando de ella.

-¡Y una mierda, trae acá, es mía!

-A ver, a ver, tranquilas, no seáis crías, ¿por qué no os la rifáis con una pequeña competición?

-¡Ah, buena idea, Applejack! ¡Te reto, Trixie, a ver quién tiene los dedos más rápidos!

-Oh, vas a lamentar el haber desafiado a la gran y poderosa Trixie, Dash…

Antes de lo esperado, las dos se enzarzaron en un duelo musical en la que la una trataba de superar a la otra en cuanto a técnica y sonido.

-Je, si es que son como niñas…-comenté por lo bajo en un momento dado.

-¿Y qué esperabas? ¿Un entendimiento mutuo amistoso?-inquirió Lloyd, divertido.

-También es verdad…

Por un momento Trixie parecía conseguir superar a Rainbow, aunque esta rasgó las cuerdas con fuerza, haciendo sonar tres potentes acordes; fue entonces cuando todo se volvió muy raro como mínimo. Un aura eléctrica brillante rodeó a Rainbow al tiempo que ésta tocaba, transformándola de golpe; la crecieron las alas en la espalda, dos orejas de poni surgieron en su cabeza y el pelo la creció desmesuradamente, imitando una cola. Hasta la guitarra cambió de color, volviéndose de un azul brillante y con estampados amarillos de su marca en el mástil, que se volvió rojo. Las demás la miraban maravilladas mientras que nosotros hacíamos lo propio pero con cara de incredulidad total aderezada con un poco de pánico y algo de ajismo a partes iguales. En cuanto alcanzó su punto álgido en el aire, Rainbow se dejó caer hacia el suelo, provocando una mini explosión de colores hacia todas las direcciones en cuanto aterrizó. Por un momento no hubo nada, pero justo después las demás dejaron escapar gritos de euforia y júbilo, como quien no quiere la cosa. Aunque justo en ese momento se acordaron de nosotros y se giraron por un momento, para vernos inmersos en una marea de estupor e inquietud importantes. La primera en hablar fue Rainbow.

-Eh, esto… no es lo que parece.

-¿¡Que no es lo que parece?!-repetimos nosotros a coro.

-¡Tiene su explicación!-añadió Rarity.

-¡¿Ah, sí!?

-¡No es nada raro, Lloydi, en serio, por favor, no te enfades!-murmuró Pinkie, preocupada.

-¡Pero, pero, pero! ¿¡Cómo, por qué, cuándo, dónde?!-inquirió Lloyd, sin apenas lograr montar frases enteras.

-Vale, primera pregunta: ¿Qué co*o ha sido eso? Segunda pregunta: ¿por qué pareces un poni? Tercera pregunta: ¿por qué nadie aquí se extraña como mínimo incluyendo a Vinyl y a Trixie? Cuarta pregunta: ¿¡Qué co*o está pasando?!-mascullé yo por mi parte, un tanto asustado.

-Es… una larga historia-murmuró Rainbow, no muy segura de qué decir.

-Si nos dejáis que os expliquemos…-añadió Applejack.

Lloyd y yo nos miramos por un momento, no muy seguros de qué decir o qué hacer a continuación; estaba más que claro que sabíamos que se podían transformar, ya se vio en la primera película, aunque de la forma que lo había hecho Rainbow, con tan solo tocar, no lo habíamos visto nunca. Y así, en frío, no tenía mucho sentido. Además, como reacción y distracción había quedado perfecta.

-Por favor, Lloydi, sé que parece una locura, pero es real, déjame que te explique…-murmuró Pinkie, acercándose a él.

Por un momento los dos nos relajamos y no dijimos nada, esperando una explicación; aunque en ese momento Rarity habló.

-Será mejor que lo hablemos de una forma más privada… si no os importa.

-No te preocupes, tía-murmuró Vinyl, quitándole hierro al asunto.

-Como si fueran a creer a la gran y poderosa Trixie fuera del instituto ¿sabes?-añadió Trixie, sin remilgos.

Aprovechando la situación, Rainbow al final se quedó con la guitarra que usó en el enfrentamiento, dejando la de doble mástil para Trixie, aunque esta no pudo comprársela puesto que valía doce mil dólares. La transformación de Rainbow se deshizo al poco rato, como si nada hubiera pasado.

Como estábamos cerca fuimos a casa de Rarity, que en esos momentos se encontraba vacía. Una vez allí nos sentamos en el salón y nos estuvieron explicando todo lo que ya sabíamos, aunque omitiendo interesantemente el origen de toda esa magia. Por nuestra parte nos mostramos mínimamente impresionados para no llamar demasiado la atención. Una vez que estuvimos situados, Lloyd fue el primero en hablar para hacerlo más creíble.

-Vale, a ver si lo he entendido… de repente sois unas chicas mágicas porque un poni mágico vino de un mundo paralelo donde todo el mundo es un poni mágico y dejó una huella aquí, impregnando el ambiente con magia.

-Eh… sí, básicamente, lo has pillado rápido-asintió Pinkie.

-¿Por qué?-soltó en ese momento él.

-¿Cómo?

-¿Que por qué? Quiero decir ¿por qué pasa esto, cómo es posible?

-Buena pregunta, querido, no tenemos ni idea…

-Pero espera ¿ya os había pasado esto antes? Lo dudo, lo hubiéramos visto-comenté yo en ese momento.

-Bueno, no de forma tan evidente, aunque personalmente llegué a sentir algo raro cada vez que canturreaba en la ducha o estando a solas en mi habitación, tarareando alguna canción-comentó Rarity.

-¿Ah, sí?-inquirieron el resto de chicas.

-Sí, bueno, aunque fue de forma muy fugaz, era como una sensación de cosquilleo, no me transformaba ni nada, aunque sentía a mi pelo brillar y mis orejas estremecerse, era extraño.

-¿Y hasta ahora no nos has dicho nada?-inquirió Applejack, ceñuda.

-Bueno, no lo consideré importante… hasta ahora, claro. ¿No os ha pasado a ninguna de vosotras?

Antes de que nadie más pudiera hablar, Fluttershy comentó en ese momento.

-Oh, pues… ahora que lo dices… yo también he llegado a sentir algo raro en mi espalda cada vez que tarareaba algo por lo bajo, justo como tú, Rarity…

-¿Applejack?-inquirió Rainbow justo después.

-Nope, nada de nada.

-¿Y tú, Pinkie?-quiso saber Lloyd, ceñudo.

-Tampoco, y si hubiera habido algo os lo hubiera dicho igualmente, eso desde luego.

Por un momento hubo un breve silencio entre todos, antes de que yo sacara unas rápidas conclusiones.

-Vale, entonces teniendo en cuenta todo esto, parece ser que esa magia residual, por así llamarla, surge cuando cantáis o tocáis música… curioso.

-Yo no lo llamaría curioso ¿sabes?-saltó Lloyd en ese momento.

-¿Ah, no? ¿Y cómo lo llamarías?

-Yo lo llamaría… conveniente.

Ante eso fruncí el ceño, un tanto extrañado, aunque Pinkie aprovechó para hacer un apunte.

-¡En cualquier caso está todo aclarado! ¡Hey, Lloydi, igual si encuentro un instrumento que me pegue puede que yo también me transforme! ¿No sería eso genial?

-Eh… bueno, no sé, todavía no trago del todo el hecho de que seáis unas chicas mágicas…

Ante eso la chica se quedó un tanto rustleada, llegando a esbozar una preocupada mirada ante su afirmación, aunque el chico no tardó casi nada en corregirse.

-Pero eso no significa que no te trague a ti, eso sí… recuerda que eres mi dulce algodón de azúcar.

-Oh, y tu mi dulce bombón de licor… déjame que te coma.

Los dos se dieron mimos y arrumacos cariñosos, cosa que Rainbow comentó.

-Agh, qué empalagosos sois a veces…

-Envidiosa…-murmuró por su parte Applejack.

El chiste sirvió para relajar un poco el ambiente y hacerlo más distendido, riéndonos un poco; aunque por mi parte no me quedaba del todo claro ciertas cosas, en realidad tanto Lloyd como yo sabíamos de dónde provenía esa magia y por qué había acabado allí, aunque por un momento pensé que quizás el no preguntarlo lo haría sospechoso per se, por lo que preferí ir sobre seguro en ese aspecto.

-Bueno, por muy inverosímil que parezca es cierto puesto que lo hemos visto… aunque hay algo que no me queda claro, según vosotras apareció una chica mágica que impregnó el ambiente con su magia, vale, pero… ¿por qué apareció exactamente?

Por un momento todas se quedaron calladas, mirándose entre sí y viendo enseguida qué era lo que estaba preguntando. Rarity fue la primera en hablar.

-Veras, querido… dado que después de todo al final habéis acabado sabiéndolo, creo que merecéis saber el resto de la historia. Sobre todo tú.

-¿Yo? ¿Por qué yo?

-Porque el resto de la historia tiene mucho que ver con Sunset. Verás, ella hizo mucho más que ser una simple bravucona.

Aunque yo ya lo sabía, y Lloyd también, en todo momento me hice el ignorante y entre todas me estuvieron explicando la historia. Me mantuve en esa línea en todo momento, haciéndome el sorprendido cuando la situación lo ameritaba.

-Entonces… Sunset es una poni.

-Sí.

-Y se convirtió en una diablesa…

-Me temo que sí.

Hubo otro breve silencio en el cual las chicas me miraron un tanto preocupadas, Rarity se apresuró a decir.

-Hubiera preferido que hubiese sido Sunset la que te lo hubiera explicado, aunque… bueno, supongo que lo entenderá.

Yo tan solo asentí con la cabeza, quedándome pensativo. Aun así prefería hablarlo con ella, aunque solo fuera para decirla que me habían contado todo, por lo que quedé con ella por wasap al lado de su casa, en un pequeño parque colindante.

A los pocos minutos esperando vi a Sunset acercándose a mí al trote, visiblemente feliz.

-¡Hola cielo!-me saludó ella, dándome un rápido beso en los labios.

-Hola…

Enseguida la chica notó el tono con el que la saludé e inquirió extrañada.

-Eh ¿Qué te pasa, a qué viene esa cara?

Ante eso dejé escapar un corto suspiro, escogiendo las palabras apropiadas para decirla lo que tenía que decir.

-Me lo han explicado todo, Sunset.

Al principio la chica no entendió del todo mis palabras, aunque al final algo se olió y su gesto se torció, mostrando una mueca preocupada.

-¿Qué quieres decir?

De forma resumida la expliqué lo que había pasado hace escasos minutos, incluyendo todo lo que Rarity me había revelado; para entonces ella ya estaba lo suficientemente nerviosa y visiblemente azorada, esbozando un gesto triste.

-Es culpa mía… todo es culpa mía-masculló entonces, con lágrimas en los ojos.

-No, cielo, no digas eso…

-No, no me digas tú eso, sabes que es cierto, fui yo quien lo echó todo a perder, fui yo quien se convirtió en un monstruo…

-Pero…

-Yo… yo… lo siento mucho, de verdad… si no quieres seguir estando conmigo lo entenderé…

-¿Pero qué dices? Pues claro que quero seguir estando contigo, te quiero, Sunset-murmuré con contundencia, cogiéndola de la mejilla.

-Pero… después de todo lo que he hecho… ¿vas a seguir queriéndome así sin más?-masculló ella, apartando la mirada.

-¡Pues claro que sí! ¡Y no soy el único que lo hace! ¡Tienes a cinco maravillosas amigas que siempre estarán ahí para ti, y me tienes a mí, cariño! Y por supuesto que seguiré queriéndote, yo me he enamorado de la Sunset buena, dulce y comprensiva, no de aquella Sunset que se metía con los demás.
Ante eso la chica esbozó una tierna sonrisa, aunque sin borrar esa triste expresión de su cara.

-Sé que me quieres, pero aun así… ¿realmente merezco todo lo que tengo ahora después de todo lo que he hecho? La amistad de mis amigas, tu amor y cariño…

-Oh, vamos, cielo, no pienses más en eso, lo hemos hablado más veces…

Aun a pesar de eso la chica no pudo evitar soltar unas lágrimas y yo la abracé, tratando de consolarla. Ella se echó sobre mi hombro y siguió llorando, llegando a musitar entre medias un sentido lo siento. Preferí no decirla nada y seguí abrazándola, tratando de aliviar su pena. Sobre nuestras cabezas el cielo se nublaba poco a poco, trayendo consigo un leve viento de poniente.


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Tras el descubrimiento de todo el asunto de la magia por nuestra parte, el resto de la semana previa al festival pasó más rápidamente de lo que nosotros mismos hubiéramos esperado. El resto de chicas fueron buscando unos instrumentos que las encajaran, Applejack quiso rescatar su bajo, aunque con tan mala fortuna que su abuela acabó vendiéndolo en una venta de garaje a la tienda de empeños de Flim y Flam.

-¿Y cómo es que tu abuela acabó vendiendo tu bajo?-inquirió en ese momento Rarity, mientras nos dirigíamos para allá.

-Pues porque pensaba que no lo volvería a tocar, y yo tampoco, pero ahora con todo esto de la banda…

-No te preocupes, Jackie, seguro que te lo devuelven si les explicas que ha sido un error-murmuró Pinkie, animada.

-Yo no estaría tan seguro…-comentó en ese momento Lloyd.

-¿Y por qué no, Lloydi?

-Esos dos son unos peseteros de cuidado, dudo mucho que se desprendan así sin más de cualquiera de las cosas que tengan allí.

Aunque yo opinaba igual que Lloyd, las chicas parecían tener más fe, apretando el paso para llegar antes; durante el camino, Lloyd y yo estuvimos hablando.

-Entonces… ¿hablaste con Sunset?

-Sí, la pobre sigue estando muy insegura de todo, incluso llegó a pensar que no seguiría con ella debido a lo que pasó.

-¿En serio?

-Sí, parece ser que todo lo ocurrido la pesa más de lo que yo mismo hubiera esperado.

-Pero si lo hablasteis más veces mucho antes de que descubriéramos todo el rollo este de la magia…

-Ya, pero aun así… He intentado animarla, sugiriéndola que comente a las chicas que la dejen unirse a la banda, pero ahora evita el tema. Por ahora prefiero no presionarla.

Lloyd quiso decir algo, pero en ese momento llegamos a la tienda, donde Flim y Flam ya nos estaban dando la bienvenida a su manera. Applejack trató de recuperar su bajo por el mismo precio que ellos se lo compraron a su abuela, dos dólares, pero ellos trataron de encasquetarla mil dólares alegando costes de transporte y demás absurdeces.

-¿Pero qué costes de transporte ni qué ocho cuartos? ¡Es un p*to bajo, se puede llevar a la espalda!-exclamé yo.

-¡Pues precisamente, joven, un servidor padece un dolor de espalda atroz, comprenderá usted que eso es peor que forzar la voz!

-¿Qué?

-¡Mil dólares es el precio final, yo creo que no está nada mal!-opinó Flim.

-¿Pero que se creen ustedes, que soy rica?-inquirió Applejack, molesta.

Por un momento parecía que no habría manera de recuperar el bajo, pero en ese momento Pinkie le comentó algo a Lloyd en voz baja, a lo que él abrió mucho los ojos al tiempo que decía.

-Dime que lo tienes.

-Espera, creo que sí.

Estuvo rebuscando un momento en sus bolsillos, aunque enseguida se dio cuenta de una cosa.

-Espera, no tengo bolsillos… un segundo.

Fue entonces cuando se llevó la mano a su pelo, revolviéndoselo durante unos segundos, y sacando un cheque descuento de esa misma tienda.

-¡Ah, aquí está!

Lloyd se la quedó mirando por unos breves segundos, como embobado, hasta que finalmente murmuró.

-¿Te he dicho ya que te quiero?

-Oh, claro que sí, tontín.

Lloyd cogió el cheque, se adelantó y murmuró.

-Aquí tienen un cheque descuento que me dieron la última vez que estuve aquí ¿por cuánto se lo pueden descontar?

Tanto Flim como Flam se miraron con un gesto que no me gustó nada; el bigotudo lo cogió por un momento, hablando con su hermano por lo bajo, hasta que finalmente murmuró.

-Lo sentimos mucho, joven, pero este cheque ha dejado de tener validez.

-Una lástima, pardiez, pero qué le vamos a hacer.

-¿¡Cómo?! ¿Dónde pone ahí que haya dejado de tener validez?-inquirió el chico, molesto.

-Estos cheques siempre tienen un límite de tiempo para su uso, más de tres meses invalida su uso.

-Eso es redundantemente redundante… y muy caradura-les espetó Pinkie, molesta.

-¡Además, ese es mi bajo, y lo puedo demostrar!-añadió Applejack.

-¿Ah, sí? ¿Y cómo lo vas a hacer?-quiso saber Flam.

Antes de que el hombre pudiera decir nada más, la chica le arrebató el bajo de sus manos, se lo colgó y empezó a tocar con gran habilidad y destreza; sus dedos corrieron raudos, rasgando las cuerdas. En cuanto hizo sonar tres acordes seguidos, hubo un destello y, antes de que lo supiésemos, se dio otra transformación. El pelo de Applejack creció desmesuradamente, surgiendo la cola, un amplio flequillo, además de las orejas de poni y el cambio estético del bajo. Incluso llegó a haber un fuerte viento provocado por las ondas del bajo, que se amplificó por efecto de la magia presente. En cuanto pasó tanto Flim como Flam miraban estupefactos a Applejack, al igual que Lloyd y yo, aunque las chicas la alabaron, quedándose encantadas.

-Agh, no me acostumbro a esta mierda…-masculló Lloyd, por lo bajo.

-Bueno, es… colorido-murmuré yo.

-Había olvidado lo permisivo que sueles ser en ocasiones…

-Meh, me adapto rápido. Aunque es curioso, la transformación se ha dado tras tocar tres acordes seguidos y ascendentes, justo como lo hizo Rainbow…

Aun y con todo, Flim y Flam se lo tomaron sorprendentemente bien teniendo en cuenta que una chica se había transformado enfrente de ellos, dispuestos a cobrarla de más si era necesario. Ante esa situación Lloyd y yo nos adelantamos y les pusimos las cosas claras.

-Mirad, usureros de medio pelo, le vais a devolver el bajo a Applejack por las buenas o…

-… o bien podemos llegar a un acuerdo ¿verdad que sí, hermano?-se adelantó Flim.

-¡Por supuesto que sí! ¡Los acuerdos son siempre nuestra mejor mano!

-¿Qué tipo de acuerdo?-inquirió Applejack, ceñuda.

-Oh, nos vendría bien un poco de promoción…

Sin otro remedio, Applejack aceptó las condiciones, en las cuales tenía que promocionar la tienda con su bajo y vestida de plátano. Aun a pesar del ridículo la cosa funcionó y la devolvieron el bajo sin mayores incidentes, salvo las constantes burlas de Rainbow cada vez que pasaba por allí.


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Aunque costó un poco verlo al principio, Pinkie también acabó encontrando un instrumento que se adaptara bien a su energía y dinamismo; hasta el momento había estado probando unos cuantos, entre ellos el saxofón, el triángulo y hasta el teremín, con el cual había demostrado tener mucha mano.

-Es tan mágico… prueba tú también, Lloydi, es genial…

-Sí, la verdad es que suena muy bien, aunque lo malo es que no sé cómo puede encajar en la banda…

-Ya, lo sé, yo también lo he pensado. Lo cierto es que hasta ahora todo lo que he probado no es muy práctico para tocar en una banda.

-Bueno, es cuestión de seguir probando, seguro que hay algún instrumento por ahí que sea perfecto para ti.

-¿Y cuál puede ser? No se me ocurre ninguno…

En ese momento sonó el reloj que anunciaba el fin del tiempo de práctica, por lo que tenían que dejar libre el aula de música para los siguientes que la requirieran.

-Se nos acabó el tiempo, vayamos ya a comer, igual los demás nos pueden dar algunas ideas-sugirió Lloyd.

-Está bien, vamos.

El camino hacia la cafetería fue rápido y fugaz, se pasaron primero por la barra para que la abuela Smith les sirviera la comida y luego nos localizaron donde normalmente nos sentábamos siempre. Nada más llegar Rainbow inquirió.

-¿Y bien? ¿Qué tal?

-Nada de nada…

-¿Qué? Pinkie, te recuerdo que en menos de cuatro días comenzará el festival, necesitamos tener a toda la banda al completo para entonces…

-Lo sé, Rainbow, lo sé, pero aún no he encontrado nada que me guste-murmuró Pinkie, tamborileando sus dedos en la mesa.

-La he estado ayudando a encontrar algo que encaje en la banda, se la da bien tocar todo tipo de instrumentos, pero todos los que hemos visto apenas se ajustan en el contexto de una banda-reveló Lloyd.

-¿Seguro que habéis considerado todos los instrumentos?-inquirí yo en ese momento.

-Sí, creo que sí… ¿lo hemos hecho, Lloydi?

-Sí, al menos con todos los que el club de música tiene a su disposición… menos mal que ese no cerró.

-¿Y qué tenían en el club?

-Pues tenían algunos de cuerda como violines, arpas y liras, algunos de viento como flautas dulces y transversales y saxofones y algunos de percusión como el triángulo, pero ninguno se adecua muy bien a lo que es la banda en sí.

-¿Y no tenían nada de membranófonos?

-¿Membra qué?

Antes de decirle nada le señalé a Pinkie, la cual se entretenía ella sola tamborileando sus dedos en la mesa, aunque había ampliado su repertorio y ahora también estaba marcando el ritmo con los cubiertos tanto en los platos, en su vaso, en la bandeja y hasta en la propia Rainbow Dash, la cual la espetó que parara con gesto molesto. Fue entonces cuando Lloyd lo comprendió.

-¡Pues claro, membranófonos! ¡La batería!

-Ahí le has dao.

Esa misma tarde nos trajeron una batería que conseguimos que otra de las bandas nos prestara y Pinkie estuvo practicando con ella; en cuanto tuvo las baquetas en su poder las giró en sus manos y comenzó a golpear con ellas los tambores de forma rítmica y rápida, descargando sobre ellos su inagotable energía. Al principio no pasó nada, todo era normal, aunque en un momento dado llegó a tocar una escala ascendente hasta acabar golpeando un platillo; inmediatamente después su cuerpo entero comenzó a brillar, al tiempo que el pelo la crecía hacia abajo, formando la cola, y sus orejas la salían en la cabeza, de forma algo más desapercibida. Una vez que terminó con su performance Pinkie jadeó debido al cansancio, aunque con un gesto de alegría en su cara. Las chicas la alabaron, aunque Lloyd la miraba con un poco de recelo, a lo que ella se acercó a él y le preguntó.

-¿Y bien? ¿Cómo me veo?

-Un poco rara…

-Oh, pero sigo siendo mona ¿no?

-Sí, bueno, la verdad es que sí…

-Ji, ji, lo sabía…

Aun a pesar de todo Lloyd no hizo más comentarios y la transformación se deshizo al poco rato, volviendo la chica a su estado original enseguida. Aunque por mi parte se refería había algo que me intrigaba. Hasta ahora todas habían acabado transformándose tocando una serie de notas específicas, concretamente unos tres acordes concatenados y ascendentes. Quizás solo fuera una coincidencia, aunque en las siguientes transformaciones pude cerciorarlo un poco más.
En el caso de Fluttershy, que al final acabó agenciándose una pandereta de forma muy casual, fue ligeramente diferente ya que su instrumento era el más distinto de todos. Al ser un instrumento autorresonador o idiófono, ya que su pandereta tan solo tenía varios aros y sin una superficie que tocar, poseía una única tonada, lo que hacía imposible ejecutar acordes con él. Aun así la transformación se dio igualmente tras agitarla intensamente según me contó Rarity con todo detalle, puesto que fue la única que estaba allí en el momento en el que tocó.

Por su parte Rarity también me ayudó a sostener un poco más la teoría de los acordes; en un principio la muy cachonda pensó en utilizar un piano de cola, pero al final se decantó por un keytar, con el cual realizar un acorde era mucho más sencillo. De hecho en su caso fue ligeramente distinto, puesto que ejecutó una rapidísima escala de do a do hasta acabar con un rápido y corto acorde antes de iniciar su transformación.

Aunque, por su parte se refería, Lloyd se mostraba un tanto escéptico con mi teoría de los acordes musicales.

-No sé yo, tiene pinta de que no se va a explicar en ningún momento…

-¡Pero los acordes musicales podrían ser algo plausible! Piénsalo, la música es un conjunto de sonidos organizados, el sonido se desplaza a través de ondas, las cuales se trasladan a través del aire y la materia, reverberando en los objetos sólidos. Quizás esas ondas de sonido interfieren con la magia residual que hay en el ambiente, estimulándola y haciéndola surgir-expliqué mi teoría.

Por un momento Lloyd me miró con el ceño fruncido y expresión austera, comentando justo después.

-¿Tú que eras, documentalista o físico?

-Documentalista, pero lo bueno que tiene el manejar información es que eventualmente te la acabas aprendiendo.

Aun y con todo el tiempo seguía su curso y ahora tan solo quedaba un par de días antes de que el festival comenzara; todas las bandas apuntadas comenzaban a terminar con los ensayos y se notaba que todo el mundo estaba emocionado y con ganas de que el evento comenzara.

Por nuestra parte se refería no podíamos evitar pensar que todo estaba muy tranquilo y calmado; Celestia y Luna no nos habían vuelto a llamar, del consejo escolar nunca más se supo y de esas tres aún menos. Aun así preferíamos no pensar sobre ello, centrándonos en el presente. Esa tarde las nubes se arremolinaban desde el norte, amenazando con una incipiente lluvia.


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Mientras tanto, reunidas en su despacho, Celestia y Luna ultimaban preparativos previos al festival musical.

-Vale, todas las bandas apuntadas están listas para actuar ¿Qué hay de los horarios?

-Todos fijados, mañana los mandaré a imprimir.

-Vale ¿Qué hay de los patrocinadores, has conseguido esa cobertura que me comentaste?

-Sí, por suerte sí, los Cake están dispuestos y los hermanos Flim y Flam también, aunque me han pedido un plus por contrato…

-Esos condenados peseteros… ¿estás segura de esto, Luna?

-Sí, déjamelo a mí, ya me las ingeniaré como sea…

Ambas se quedaron en silencio durante unos breves minutos, manejando papeleo y leyendo facturas; en un momento dado, Celestia comentó.

-Ah, por cierto, he abierto tres matrículas extraordinarias para tres alumnas nuevas.

-¿¡Que?! ¡¿Más gorrones?!-masculló Luna.

-Esta vez no, el otro día unos funcionarios de los servicios sociales me pidieron que abrieran las matriculas para tres chicas que, al parecer, no parecen estar escolarizadas. Esta vez paga el estado, por lo que no hay de qué preocuparse.

-Menos mal… ya solo faltaban tres irregularidades más, como si no tuviéramos suficientes.

-Ya, lo sé, pero con todo esto del festival no he tenido ni tiempo de mirarlo…

-¿Cuándo se incorporan a las clases?

-Dentro de un par de días, justo cuando empieza el festival.

-Ah, bien… a ver si terminamos con esto antes de plegar, estoy cansada.

Afuera las nubes ya habían alcanzado el pueblo, comenzando a tapar el cielo poco a poco; al fondo varios rayos coronaron las nubes, resonando los truenos en la distancia.

Te voy a escribir toda enterita... cachito a cachito... con todo lujo de detalles...
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Marquis Perhaps » 03 Ago 2015, 21:26

Y el Canon se rompió cuando Vinyl Habló ! , También has redactado muy bien el corto de Vinyl

Por otra parte , momento WTF de vosotros 2 Lloyd y tú ante la transformación de Rainbow dash te ha quedado de lujo.

Flim Flam Peseteros como siempre.

Aparecerá Twilight ? eso lo veremos en el próximo episodio !
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor LloydZelos » 17 Ago 2015, 19:00

Vuelve el rageooo :roto2rie: Sabía que nos iba a saltar el pantallazo azul mental con la transformación, y te ha quedado muy fielmente representada la reacción. Has aprovechado para meter los cortos (salvo el de Fluttershy que era una quedada privada con Rarity por su larga amistad y el de la modista supongo que por no pecar de reiterativo) y que no aburran a pesar de desarrollarse casi igual, con añadidos que no estorban. De hecho, HA VUELTO EL BOMBÓN DE LICOR, DEMOS GRACIAS :bmsi: :trixieparty: Muy buena escena, ya no solo por eso, sino por rescatar el vale y retratar tan bien el poder único de Pinkie.

Enlazando con ello, intuía que iba a haber escenas con nuestras chicas respecto al pastel magicaloide, y así ha sido. En mi caso una búsqueda del instrumento adecuado para Pinkie y una acertada reacción a su metamorfosis (además de ser de las furrificaciones más "discretas", sigue siendo ella y la quiero igual), y en tu caso un esperable momento feels en el que se puede sentir la angustia de Sunset, junto con alivio por aceptarla a pesar de su pasado.

Tu teoría sobre las transformaciones es curiosa, eso te lo concedo, pero como yo mismo digo, seguramente se quede en un "BECAUSE YEEEEES", visto además cierto corto de FG. Y tiene un fallo: la pandereta, ahí no hay acordes que valgan.

El festival va a dar comienzo, nosotros no tenemos nada que aportar al no dominar un instrumento, y nos quedan dos días de paz mientras una conveniente tormenta de rayos y truenos anuncia la llegada de las petardas del mal. Damas y caballeros, agárrense, que son los últimos días de nuestra particular Pompeya y la lava de feels va a tragársela toda :(
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor agustin47 » 17 Ago 2015, 19:46

Se me olvidó comentar el último capítulo, mygosh. Bueno, lo haré simple, y además aprovecho y hago referencia fácil y ultraconocida, todo en uno. Winter is coming.
Los milagros no son gratuitos.

La ignorancia a veces puede significar felicidad, y en este caso, la nuestra resulta ser una verdadera bendición.


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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Sg91 » 18 Ago 2015, 11:32

Capítulo 13
Ya no quiero tu querer


Ese viernes era un tanto atípico, y no era para menos puesto que era el día previo al festival; debido a esto sólo habría clase por la mañana y esa misma tarde iba a haber una fiesta de inauguración en el gimnasio con todas las bandas que iban a participar.

Por su parte las chicas ensayarían un poco más durante el recreo para pulir del todo su técnica antes de que empezara el festival. Por nuestra parte nosotros estaríamos allí en las gradas, animándolas y siendo parte del público.

-Bof, no me apetece nada dar hoy clase…-comentó en ese momento Lloyd, mientras íbamos para allá.

-Ya, ni yo, pero hay que ir, nosotros no estamos en ninguna banda, así que…-le recordé.

-Agh, si lo que querían era dar el día libre a las bandas para que terminasen de practicar ya nos lo podrían haber dado también a nosotros ¿no?

-Ya, hubiera sido ideal, pero…

Aun así a nosotros nos tocaba chapar, aunque al menos sólo sería por la mañana. Nada más llegar a clase pudimos ver que íbamos a ser muy pocos, puesto que mucha gente se había apuntado al festival; las chicas no estaban y la clase lucía casi vacía sin ellas. Contándonos a nosotros ni siquiera llegábamos a ser diez personas.

-Espera ¿y Sunset?-inquirió en ese momento Lloyd.

-Estuve hablando con ella el otro día, tratando de animarla, y al final pude convencerla de que al menos la pidiera a las chicas que las dejara ayudarlas en lo de la banda. Ellas aceptaron y ahora está con ellas como asistente, lo que la permite estar fuera-revelé yo.

-Joder, pues podríamos haber hecho lo mismo ¿no?-apuntó él acertadamente, con gesto molesto.

-Ya, pero no se me ocurrió…

Ante eso Lloyd se dio un sonoro facepalm que resonó por toda la clase, al tiempo que yo trataba de mantener la compostura.

-Buenos días, chicos-saludó en ese momento Luna, entrando en clase.

Muchos de los presentes respondieron al saludo con un seco y aburrido murmullo apagado, a lo que ella comentó de seguido.

-Bueno, que poco entusiasmo ¿no?

-¿En serio tenemos que dar clase, subdirectora Luna?-inquirió en ese momento un chico que se sentaba en primera fila.

-Sí, claro, hoy es día lectivo…

-¡Pero falta media clase!

-Sí, pero porque están ensayando para mañana ¿Cuál es el problema?

-Pues que se perderán la parte del temario que veamos hoy ¿no cree que es mejor que la veamos todos juntos?-sugirió otro.

-Vaya, realmente me dejáis asombrada, repentinamente os ha dado un ataque de solidaridad grupal por lo que veo…-murmuró Luna, frunciendo el ceño.

-Hombre, es lo suyo, después de todo somos los Wondercolts de Canterlot-añadió un chico a nuestro lado.

-Sí, espíritu de equipo, somos una piña.

Por nuestra parte no dijimos nada, aunque nos lanzamos una sagaz mirada. Sin embargo Luna nos vio y en ese momento inquirió.

-¿Y vosotros dos, chicos? ¿Creéis que deberíamos dar clase o librar hoy?

Por un breve momento no supimos qué decir, aunque Lloyd fue el primero en hablar.

-Bueno, teniendo en cuenta que en clase nos solemos apoyar en los demás cuando nos saltamos algo en los apuntes o no llegamos a pillar algo, creo más conveniente respetar el constante trabajo en equipo y en común que suele ser el dar clase en esta asignatura en particular.

-Ajá… ¿y usted, Sg91?

-Eh… bueno, por mi parte opino que esto de las clases reducidas suelen ser buenas puesto que al ser menos atendemos mejor, aunque por otro lado opino que no es justo adelantarnos en el temario sólo porque los demás tengan que ensayar. En ese sentido estoy de acuerdo con Lloyd.

-Entiendo… está bien, hagamos una cosa, votemos todos juntos. Quien esté a favor de dar clase hoy, que levante la mano.

Salvo dos excepciones por las filas de delante, nadie más levantó la mano, cosa que nos dejó bastante tranquilos.

-Vale, los que estén en contra de dar clase hoy, que hagan lo mismo.

Ya ahí el resto, y entre ellos nosotros dos, levantamos la mano, siendo una amplia y holgada mayoría. Ante eso Luna murmuró.

-Bueno, pues a raíz de los resultados de esta votación está claro lo que debemos hacer…

Por un momento todos esperamos a que simplemente lo dijera, comenzando a recoger nuestras cosas, pero entonces murmuró.

-… daremos clase porque así está estipulado en las actas de hoy, porque soy la vice directora y, por esa misma razón, porque yo lo digo. Así que venga, sacad vuestros apuntes que seguiremos con la guerra filipino-estadounidense.

Todo el mundo, incluidos nosotros, soltó un suspiro de resignación mientras volvíamos a coger nuestras cosas.

-Bueno, había que intentarlo…-murmuré yo.

-Sí, supongo…-hizo lo propio Lloyd, con gesto molesto.

Dado que hacía poco que había terminado la guerra entre España y Estados Unidos, en la cual los filipinos habían ayudado de buena cuenta a nuestros compatriotas puesto que habían sido una colonia antes, Estados Unidos tomó represalias contra los filipinos porque consideraban que eran incapaces de autogobernarse, además de que necesitaban ser civilizados y educados de acuerdo a las reglas de la santa iglesia, que tanto bien había hecho a las colonias de todo el mundo. Aunque Luna lo explicó de forma algo más imparcial, claro.

-Aunque fueron más bien débiles y muy someras las justificaciones de Estados Unidos por entrar en la guerra, fue un disparo efectuado por un soldado americano contra un soldado filipino, que en ese momento cruzaba un puente en dirección hacia San Juan del Monte, el detonante de la guerra. McKinley trató de justificarlo argumentando que los insurgentes habían atacado Manila, aunque por aquel entonces ya habían comenzado a haber hostilidades debido al disparo que antes mencioné. Sin embargo jamás se emitió ningún tipo de declaración de guerra, por lo que el acto fue mucho más casual de lo que en un principio podía parecer.

Por mi parte tomaba apuntes a toda velocidad mientras que Lloyd se enfocaba en coger sólo los detalles importantes; luego los cotejábamos para ver si nos faltaba o sobraba algo, complementándonos mutuamente. De esta forma las clases de historia no se hacían tan tediosas y eran más llevaderas, y la de ese día pasó de forma más rápida.

La siguiente clase fue lengua con Harswhinny, la cual se dio mucha prisa por aclarar por su parte que hoy habría clase sí o sí.

-Que conste que aunque falte media clase debido a los ensayos daremos clase igualmente, así que ya podéis ir sacando esas frases que os dejé por hacer, empezaremos corrigiéndolas.

Como éramos pocos al final acabamos saliendo todos a hacerlas y luego estuvimos viendo algo de literatura con la generación perdida, un conjunto de escritores estadounidenses desperdigados por toda Europa y con una visión muy pesimista del mundo debido a los efectos de la Gran Depresión.

-Tras el gran desastre que supuso el crac del 29, muchos de los escritores que vivieron durante esta época quisieron quejarse reivindicando justicia social y condenando la codicia de los bancos y los políticos. Un buen ejemplo de esto son Las uvas de la ira de John Steinbeck, con el que se desquitó de lo lindo condenando a los bancos y ensalzando el esfuerzo de la clase obrera, en un intento por, según sus propias palabras, colocarles la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto, sin abandonar el hecho de que tras la tormenta siempre viene la calma, con un toque esperanzador al final. Sin embargo otros como John Dos Passos se enfocaron más en el pesimismo de la situación, reflejando el inmovilismo social de la época, sobre todo con Manhattan Transfer.

Como ejemplo leímos un fragmento de ambas novelas mientras los íbamos analizando de acuerdo a las características literarias de cada uno y haciendo un comentario de texto, junto con opiniones subjetivas de cada uno, todo ello para entregar.

Finalmente, y para acabar con una mañana redonda, matemáticas vino con un Cranky Doodle especialmente tocapelotas, siendo una hora de tedio, dolor y desesperanza a partes iguales. Al menos se hacían llevables cuando estaba Sunset a mi lado, pero ahora tan sólo tenía a Lloyd conmigo, el cual tampoco es que estuviera especialmente encantado.

-La suma o adición de varias matrices iguales se podría interpretar como una operación binaria, y no es estrictamente necesario que sean cuadradas, dado que la forma de las mismas no influye en el resultado. Con el producto se calcula mediante aplicaciones lineales, teniendo en cuenta sobre todo el valor de cada cuerpo.

Las once y media llegaron para mi eterna gratitud y salimos de allí rápidamente, sin esperar a que el propio Cranky nos dijera nada.

-Por Dios, qué horrible es todo…-mascullé yo, muerto de sueño.

-Ya ves, al menos ya podemos relajarnos aunque sólo sea un poco… ¿Qué tenemos luego?

-Educación física, creo…

-Maravilloso.

Dado que Spitfire empezaba la clase a la hora justa, y teniendo en cuenta que las chicas seguirían practicando, optamos por ir a cambiarnos a los vestuarios para luego ir directamente a clase. Entre medias la estuve preguntando a Sunset por wasap cómo les iba.

Sg
¿Qué tal todo, cielo?

Sunset
Bien, muy bien, las chicas siguen practicando, aunque ahora yo voy a ir a hacer un tour introductorio a unas chicas nuevas que vienen hoy


Sg
Ah, genial…

Sunset
¿Qué tal las clases? ¿Nos hemos perdido mucho?


Sg
No realmente, Luna nos ha troleado de lo lindo, eso sí, y Cranky ha ido a por nosotros a saco. Por lo demás, ha sido tranquilo. Ahora toca educación física, espero no acabar en una caja.

Sunset
Ánimo. ¿Te llamo luego si eso y vamos a comer juntos?


Sg
Vale

Normalmente el primer recreo solía pasar más rápidamente que el segundo, por lo que enseguida nos dirigimos al patio mientras que los demás se retiraban al interior del instituto. Al igual que las otras clases esta también fue reducida, cosa que no ablandó ni un ápice a Spitfire, la cual empezó dándonos caña haciéndonos correr varias veces en torno al campo para calentar. Tras el calentamiento nos puso en parejas y nos pegó otro tute practicando flexiones y estiramientos varios que a mí casi me descoyuntan. Y lo peor era que no podía quejarme puesto que Spitfire me reprendía.

-¡Vamos, Sg, más brío a ese ritmo, tienes que esforzarte, un, dos, un, dos, enséñame de qué estás hecho!

-De goma, no te jode…-mascullé por lo bajo, tratando de elevar el tórax, al tiempo que Lloyd me sujetaba las piernas.

-Solo la falta llamarte recluta patoso…-murmuró Lloyd, divertido.

-Ya, y luego me acuesto esta noche con un fusil de repetición, intento pegarte un tiro y luego me pego yo un tiro… lo cual no lo veo como un mal plan en estos momentos-resoplé yo.

-No hables que es peor.

Quise responder con sorna, pero preferí dejarlo así, puesto que en parte llevaba razón. No obstante luego le tocó a él, permitiéndome a mí darme un respiro, aunque efímero.

Finalmente estuvimos jugando al futbol aprovechando que éramos pocos y con equipos reducidos; la sugerí a Spitfire arbitrar yo el partido, pero ella se negó en redondo y me obligó a jugar. La campana sonó al poco rato y pude respirar tranquilo, dirigiéndonos a los vestuarios de seguido.

-Bof, estoy hambriento…-comenté yo en ese momento.

-Ya, y yo… duchémonos y vayamos a comer ¿sabes si las chicas están ya allí?

-Sunset me dijo que me llamaría…

Nada más decirlo el móvil me comenzó a sonar con su característico y ruidoso tono de llamada que le puse, siendo precisamente el canto de llamada del songbird de Bioshock Infinite. Cogí y murmuré.

-Hola cielo…

-Hola cariño ¿dónde estáis?

-Yendo para los vestuarios, nos arreglaremos un poco e iremos para allá, danos como unos diez minutos. ¿Estás en la cafetería?

-Estoy yendo para allá, he terminado con el tour que te comenté…

-Ah, sí ¿Qué tal con esas chicas nuevas?

-No lo sé, se han comportado de una forma muy rara conmigo…

-¿Y eso?

-No estoy segura, estaban como esquivas, como si me conocieran de algo, no sé…

-Bueno, lo hablamos luego si eso… te veo ahora ¿va?

-Vale, hasta ahora, te quiero.

-Y yo a ti.

En cuanto llegamos a los vestuarios nos dimos una rápida ducha y nos cambiamos, dejando el chándal en una mochila aparte que luego llevamos a nuestras respectivas taquillas, teniendo que separarnos puesto que estaban lejos la una de la otra; por mi parte tuve que subir al primer piso y girar a la izquierda, metiendo la combinación y dejándolo todo allí. En cuanto cerré la puerta una figura horriblemente familiar me sorprendió, dándome un susto de muerte y pegando un auténtico chillido.

-Oh, perdona, lo siento, no quería asustarte… soy nueva aquí y me he perdido un poco, me llamo Adagio ¿y tú?

Por un momento no pude evitar esbozar una mirada horrorizada, puesto que no me esperaba encontrarme con ella aquí y ahora; no llevaba puesta su ropa de calle, había sustituido su vieja sudadera y sus raídos vaqueros por un conjunto violeta de lo más llamativo y atrevido, que remarcaba muy bien su figura. Por un momento traté de serenarme y no llamar la atención, murmurando de seguido.

-Ah, esto… Sg, Sg91…

-Así que Sg… y cuéntame, Sg ¿sabes dónde puedo encontrar la cafetería?-inquirió ella, mirándome de arriba abajo y con tonito sensual.

-La… la cafetería… está abajo, en la planta baja, por la izquierda, todo recto, sin pérdida…

Trataba de hacer frases enteras, pero por alguna extraña razón no lo conseguía; quizás fuera por la extrema congoja que sentía en esos momentos, que me atenazaba y apenas me dejaba hablar. O igual era por la manera en que Adagio me miraba, cada vez me sentía más y más embobado con su sola presencia, incluso me dio la sensación de que movía sus caderas rítmicamente.

-Muchas gracias… ¿puedo hacerte una pregunta, Sg?-inquirió ella entonces.

-Eh… sí, sí, supongo…

-Verás, antes me ha parecido oír una melodía de lo más peculiar, muy aguda, muy característica, muy… metálica. El caso es que la oí hace mucho tiempo, en cierto lugar, y me dio la sensación de que tal vez tú puedes saber cuál es…

-Ah… ¿yo? ¿Y por qué yo?

-Ah, no lo sé, dímelo tú…-murmuró ella, casi en un susurro y acercándose a mí.

-Eh… esto… no sé de qué me hablas…-mascullé por mi parte, echándome hacia atrás hasta encontrarme con mi taquilla.

-Oh, claro que sí lo sabes, tonto… porque fuiste tú ¿verdad? Jamás me olvidé de esas notas…

-¿Qué notas?

-Unas notas que sonaban así…

Y entonces, antes de que pudiera decir nada más, o tratar de escapar, Adagio comenzó a cantar; y no cualquier cosa, no, qué va. Las notas del canto de llamada del songbird comenzaron a sonar de manera hipnótica y hechizante, sumiéndome poco a poco en un sopor del que me fue imposible salir. Al tiempo que las cantaba Adagio también contoneaba sus caderas, acercándose un poco más a mí y rozando su pelvis contra la mía, mareándome un poco más. Aunque no se quedó sólo ahí, sino que continuó con su canto, acercándose a mi oído y susurrándome las últimas notas. Justo después sentí un intenso escalofrío recorriéndome la espalda y, al segundo siguiente, no hubo nada.


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-Hey Lloydi, estamos ya aquí ¿vais a venir?

-Sí, ahora mismo, dejo las cosas en la taquilla y voy para allá.

-¡Genial, pues te esperamos!

Lloyd colgó justo después y se dio un poco más de prisa por llegar cuanto antes a su taquilla, silbando animadamente el estribillo de Ambiguous de Gardinelia, del opening de Kill la Kill.

Llegó enseguida a su taquilla, introdujo la clave y dejó sus cosas en ella, mientras iba ordenando un poco el interior; en eso estaba cuando, en ese justo momento, notó como unas manos se posaban en sus ojos, tapándole la vista.

-¿Pinkie? ¿Qué haces aquí?-inquirió él, dándose la vuelta.

Sin embargo se encontró con alguien a quien no se esperaba encontrar ni en todos los días de su vida; una sonriente y encantadísima Sonata le miraba fijamente, exclamando.

-¡Lloyd! ¡Cuánto me alegro de volver a verte!

Por su parte el chico se mostró completamente chocado y horrorizado a partes iguales, llegando a esbozar una cara muy difícil de adivinar de por si debido a la impresión. Por su parte Sonata estaba muy cambiada, al menos en cuanto a ropa se refería, ya que vestía con un conjunto de lo más llamativo, con falda y chaqueta a juego.

-So… So… So…

-¡Sí, soy yo, Sonata! ¡Te acuerdas de mí! ¡Oh, eres un amor!-exclamó la chica, dándole un abrazo.

-So… So… eh… no…

-¡Oh, Lloyd, si supieras cuanto me acordaba de ti cada vez que iba al Taco Bell! ¡Podemos ir hoy después de clase!

-Eh… ah… me…

-¡Qué bien, estoy tan contenta, podemos ponernos un poco al día, contarnos cómo nos ha ido, pasar tiempo juntos! Porque… bueno, lo he estado pensando mucho desde entonces, fuiste muy amable conmigo, ese gesto fue muy especial para mí…

-Eh… ¿eh?

-Quería decirte que… yo…

Sin embargo la chica no pudo continuar, puesto que vio algo que la dejó un tanto extrañada; en el lado de dentro de la puerta tenia colgada una foto en la que aparecía él y Pinkie en un gesto cariñoso y lleno de amor. Sonata la cogió, un tanto confusa, e inquirió.

-¿Quién es esta?

-Eh… es… una amiga-consiguió mascullar el chico.

-Pero os estáis rozando las mejillas… y estáis dados de la mano.

-Porque es una buena amiga…

Sin embargo Sonata no parecía muy convencida, llegando a ver enseguida lo que pasaba; por un momento su cara mostró tristeza y desasosiego, pero luego cambió por una más seria y molesta. Fue entonces cuando estrujó la foto y masculló.

-No… Lloyd será mío…

-¿¡Eh?!

Al segundo siguiente Sonata abrió la boca y comenzó a cantar un ritmo que le era muy familiar, concretamente el estribillo de Ambiguous de Gardinelia. Nada más escuchar su voz pudo notar cómo sus músculos se desentumecían, al tiempo que su mente comenzaba a nublarse cada vez más y más. Con cada nota que ella cantaba, menos control tenía sobre sus pensamientos, como si estos comenzaran a perder sentido y disolverse en su mente, mientras que la voz de Sonata se iba adueñando poco a poco de su voluntad. Lo último que oyó fue la risita divertida de la chica antes de caer en la más absoluta nada.


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Tanto Sunset como las demás tenían motivos más que suficientes como para estar mínimamente preocupadas; de buenas a primeras las tres chicas nuevas habían entrado en la cafetería de forma arrolladora, se habían puesto a cantar, y ahora todo el mundo se comportaba como si estuviera en un casting de American Idol o algo por el estilo. Para Sunset estaba más que claro que ellas habían sido las causantes de tan extraña situación, y en esos aciagos momentos, odiaba tener razón.

Por otro lado no sólo el resto de los alumnos se comportaban como capullos, sino que la directora Celestia y la subdirectora Luna también parecían haber acabado presas de tan extraño comportamiento.

-¡Todo el mundo parece estar como hechizado!-comentó en ese momento Fluttershy.

-No todo el mundo…-recordó Pinkie.

-Sí, nosotras estábamos ahí y no nos ha afectado-asintió Applejack.

-No estoy segura de qué clase de magia oscura habrán utilizado esas tres, pero sea lo que sea no puede ser una coincidencia-murmuró Sunset, pensativa.

-Pero espera ¿Qué hay de Sg y Lloyd? No han aparecido desde entonces…

Eso también era una de las cosas que más preocupaba sobre todo a Sunset y Pinkie; aunque las dijeron que vendrían a comer no aparecieron, y hasta el momento no habían vuelto a verles.

-Será mejor que le llame-murmuró Sunset, sacando su móvil.

-Sí, yo también-hizo lo propio Pinkie.

El teléfono marcó enseguida y estuvo esperando durante unos breves segundos hasta que finalmente descolgaron al otro lado.

-Cielo ¿dónde estás? Estoy muy preocupada, las chicas de las que te hablé antes no son trigo limpio, han hechizado a todo el mundo.

-Oh, vaya, vaya, así que eras tú con quien hablaba… qué agradable coincidencia.

Esa voz cogió por sorpresa a Sunset, la cual se quedó en el sitio, incapaz de creérselo.

-Tú… ¿Qué haces con su móvil?-inquirió ella, con furia.

-Oh, simplemente comenzó a sonar y decidí cogérselo, ya que él está un poco… ocupado-murmuró Adagio.

-¿Qué has hecho con él?

-Oh, nada serio, un poco de esto, un poco de aquello… aunque tengo que admitir que es todo un manitas, tú ya me entiendes.

Esa frase dejó del todo descolocada a Sunset, la cual sintió como si la hubieran atravesado el corazón con una estaca.

-Pero no te preocupes por él, está en buenas manos, hemos congeniado muy bien… ¿verdad que sí, querido?

-Sí, señora…-oyó en ese momento la estática y mecánica voz de Sg.

Para entonces Sunset notaba como si estuviera ardiendo por dentro de pura furia, llegando a musitar.

-Maldita bruja, déjale en paz, no te ha hecho nada…

-Oh, qué palabras más hirientes y desconsideradas… no te ayudarán a recuperar a tu querido Sg, eso desde luego. Y por ahora nosotras llevamos la delantera, así que… ¿qué vais a hacer ahora? Pensad rápido.

Y, tras esas palabras, colgó, dejándola con la miel en los labios. Para entonces las demás la miraban extrañadas, a lo que ella suspiró con pesar y murmuró.

-Tienen a Sg…

-¡Y también tienen a mi Lloydi! ¡Eso no se hace, no se va por ahí robando los novios de las demás, mala bruja, desconsiderada!-exclamó Pinkie, con rabia.

-En ese caso tenemos que hacer algo, no podemos quedarnos de brazos cruzados-insistió Rainbow.

-Ya ¿y el qué? ¿Qué podemos hacer nosotras?

-¡Pues enfrentarnos a ellas! Ya nos las vimos antes con la magia negra, ¡démoslas un buen repaso!

-Sí, pero para eso necesitamos estar todas juntas… y Twilight tardará otras treinta lunas en volver. Si pudiésemos comunicarnos con ella…

Ese comentario de Rarity dio que pensar a Sunset, la cual rumió la situación detenidamente; esas tres se habían salido con la suya y ahora tanto su novio como el de Pinkie habían acabado en sus garras, sin posibilidad alguna de salir de su hechizo. Si por un casual pensaron que eso las pararía, iban claro, aunque Sunset no podía evitar pensar de más, como normalmente la diría Sg. Quería ayudar a sus amigas y recuperar a su novio, y en un momento como ese necesitaban refuerzos, por lo que decidió enseguida.

-Sé de una manera con la que podemos contactar con la princesa Twilight.


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Mientras tanto, en la habitación de ambos chicos de la residencia de estudiantes, Adagio, Sonata y Aria, acompañadas de unos hechizados Lloyd y Sg, dejaban pasar el tiempo de forma muy relajada. Adagio se dejaba hacer por Sg, el cual se encontraba haciéndola un masaje de pies, mientras que por su parte Sonata se encontraba siendo masajeada en los hombros por Lloyd. Ambos chicos tan solo estaban a lo suyo con la mirada perdida y completamente alienados, enfocado cada uno en su tarea.

-Ah, sí, esto es vida… los dedos, cariño, no te dejes los dedos-indicó Adagio.

-Sí, señora-murmuró Sg con voz mecánica.

-Huy, qué bien Lloyd, eres todo un experto… un poco más abajo.

-Como desees, mi dulce taco.

-Oh, qué cosas me dices…

Aria era la única que no llegaba a ser agasajada por los muchachos, mirando a sus compañeras con recelo.

-Y decidme ¿pensáis quedároslos?

-Huy, por mi parte sí, siempre quise tener alguien que me sirviera y con el que jugar un poco…-masculló Adagio, con los ojos cerrados.

-¿Noto algo de celos por tu parte, Aria?-inquirió entonces Sonata, divertida.

-Bueno, siempre podemos compartirlos un poco… aunque eso sí, que eso no interfiera con los masajes, por favor.

-¡No, nada de eso! Si se trata de jugar siempre puedo conseguirme mi propio juguete, no soy ninguna envidiosa.

-Como quieras.

Hubo un breve momento de silencio, roto de vez en cuando por alguna que otra indicación por parte de ambas chicas a sus ahora sirvientes hechizados. En un momento dado Aria preguntó.

-¿Creéis que con una canción bastará para tener a todo el mundo bajo control?

-Sí, no creo que haya ningún problema, después de todo nunca lo ha habido. Aunque bien podemos pasarnos esta tarde por el instituto, hay una fiesta de inauguración previa a la ahora batalla, por lo que nos vendrá bien para reconocer un poco el terreno. Aún nos falta ubicar esa magia ecuestriana, eso sí-explicó Adagio.

-¿Aún sigues creyendo que está aquí?

-Huy, sí, desde luego. Y algo me dice que la tenemos más cerca de lo que pensamos.

-¿Ah, sí?

-Sí. Sg, querido.

-¿Sí, señora?

-Si fuiste tú quien llegaste a descubrirnos aquella vez en el polígono industrial, es obvio pensar que, de alguna forma, sabías de nosotras. Quiero que me lo cuentes todo.

Sg asintió con la cabeza mecánicamente, cogiendo aire y empezando a hablar. La sonrisa de Adagio se fue pronunciando más y más con cada palabra que salía de su boca.


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Sunset abrió los ojos de golpe, sintiendo como si algo dentro de ella saltara por puro instinto; se reincorporó con gesto pesado y dejó escapar un seco suspiro, palpándose la cabeza. Estaba siendo una noche de perros y la estaba costando un mundo dormir. Hace pocos minutos volvió de la cocina después de hablar con Twilight, y ahora la chica había vuelto a su saco de dormir, con el cuaderno de Fluttershy entre sus brazos. Todas las demás seguían en sus correspondientes sitios, durmiendo a pierna suelta. Rainbow roncaba como un camionero y Rarity silbaba levemente cada vez que espiraba por la boca. Sin embargo notó cierta ausencia en la cama y vio entonces que Pinkie no estaba. Se levantó con cuidado para no despertar a nadie y salió de la habitación hacia el pasillo.

La casa se encontraba sumida en un silencio sepulcral, los ruidos de la noche apenas se oían y el pasillo se encontraba en penumbra; por un momento la pareció haber visto algo en el salón y se acercó para comprobarlo, descubriendo a Pinkie sentada en el sofá con gesto triste y alicaído. Tenía la cabeza apoyada sobre sus rodillas en un gesto sobrio y austero, incluso verla así se la antojó extraño. La escasa luz de la luna se colaba por las ventanas abiertas, dejando el lugar en penumbra.

-Hey, Pinkie…

-Ah, hola Sunset…

-¿Qué te pasa? ¿Por qué no estás en la cama?

-No puedo dormir… y supongo que tú tampoco.

Por un momento las dos se miraron fijamente, diciéndoselo todo en nada. Sunset se sentó a su lado cruzando sus piernas, mirándola con gesto comprensivo.

-Yo también estoy preocupada por él. Pienso en lo que esas brujas podrían estar haciéndole y me hierve la sangre. Aunque no entiendo por qué han ido a por ellos. ¿Cómo pudieron saber que estábamos saliendo?

-Bueno, estamos en un instituto, normalmente se suele saber todo de casi todo.

-Puede, pero aun así… no tiene mucho sentido.

Las dos se quedaron en silencio durante unos breves segundos antes de que Pinkie retomara el hilo de la conversación.

-A mí lo que me da miedo es que no lo consigamos y esas brujas se salgan con la suya. Temo no volver a ver a mi Lloydi…

-Eh, vamos, no digas eso, seguro que con Twilight de nuestro lado lo conseguiremos.

-¿Y cómo estás tan segura? No es por ser mala amiga ni nada por el estilo, pero desde que ha llegado noto a Twilight un tanto perdida, como si no supiera bien lo que tuviera que hacer. Y últimamente Dashie está de una crecida subida…

-Pero sabes que Rainbow siempre está de una crecida subida…

-Ya, pero aun así…

Esta vez fue Pinkie quien enmudeció, sumiendo a ambas en un repentino silencio. Por su parte Sunset también se quedó callada, pensando en algo que decirla para tratar de animarla.

-Bueno, es posible que esas tres tengan a Lloyd y a Sg, pero míralo así. Ellas nos los han arrebatado por medio de un hechizo, pero no tendrán la oportunidad de conocerlos como los conocemos nosotras. ¿Qué es lo que más te gusta de Lloyd?

Esa pregunta hizo reaccionar a Pinkie, la cual sonrió por primera vez y hablando inmediatamente después.

-Me gusta sobre todo esa seriedad que tiene, que en realidad es una doble pared sobre la que esconde su lado más alegre y cariñoso y que sólo yo soy capaz de romper. Y cada vez que lo consigo es cuando los dos estamos en sintonía, entendiéndonos mutuamente. Ése es mi Lloydi.

Sunset sonrió, contenta por haberlo conseguido, pero en ese momento Pinkie saltó.

-¿Y tú? ¿Qué es lo que más te gusta de Sgi?

Ante esa pregunta la chica esbozó otra sincera sonrisa, contestando de seguido.

-Lo bueno que es con todo el mundo y lo dispuesto que está siempre a ayudar a los demás. Siempre estuvo ahí para mí, sin desfallecer en ningún momento, tratando de animarme y hacerme sentir mejor. Si no hubiera sido por él todo hubiera sido más complicado. Le debo tanto…

Las dos chicas se quedaron calladas, recordando todos esos buenos momentos compartidos con ambos chicos y animándose un poco más.

-Es por eso por lo que debemos intentarlo ¿no crees? Quiero recuperar a mi novio, y no dejaré que unas sirenas amargadas me lo quiten. ¿Qué me dices?-inquirió Sunset.

-¡Cuenta conmigo, hermana!-asintió Pinkie por lo bajo.

Ambas se rieron con confidencia, al tiempo que la rosada abrazaba a Sunset, susurrando después.

-Gracias Sunny…

-No, gracias a ti, Pinkie, por ser mi amiga…

-Oh, pues claro que sí, tontita.

Tras esa conversación las dos volvieron a la habitación, volviendo Pinkie a su cama y Sunset a su saco de dormir, consiguiendo conciliar esta vez el sueño. Una luna cuarto menguante coronaba el cielo desde la ventana, observándolas dormir.


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Esa misma noche el superintendente Discord esperaba una llamada, aunque los acontecimientos más recientes no le dejaban apenas centrarse. En un momento dado el teléfono comenzó a sonar y Discord lo descolgó, oyendo una grave voz al otro lado.

-¿Y bien?

-Técnicamente va bien, aunque ha habido un cambio de última hora.

-¿Un cambio? ¿Cómo que un cambio?

-Sí, aunque es un simple detalle, ahora ya no es un festival musical sino una batalla de bandas.

-¿Batalla de bandas? ¿Cómo así, quien ha decidido eso?

-La propia Celestia por recomendación de unas nuevas estudiantes, según me ha contado. Aunque la he encontrado algo más seca que en otras ocasiones, todo sea dicho.

-Bueno, sea, después de todo cobraremos igualmente, así que…

-Sí, los patrocinadores ya están en la lista, solo falta que empiece el evento.

-Bien, mantenme informado.

Tras esa rápida conversación Discord colgó y se recostó en su sillón, pensando en posibilidades. A su lado y en una mesita, las fichas de tres chicas se encontraban abiertas, junto a dos fichas más, en las que se podía ver tanto a Lloyd como a Sg. Afuera, el pueblo de Canterlot dormía.
Última edición por Sg91 el 26 Ago 2015, 18:27, editado 1 vez en total

Te voy a escribir toda enterita... cachito a cachito... con todo lujo de detalles...
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor agustin47 » 18 Ago 2015, 12:51

Yyyy... llegó la tormenta.
Los milagros no son gratuitos.

La ignorancia a veces puede significar felicidad, y en este caso, la nuestra resulta ser una verdadera bendición.


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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Sg91 » 04 Sep 2015, 12:47

Capítulo 14
Taste the rainbow, madafaca!!!


Esa mañana amaneció serena y tranquila, como preludio a un gran y glorioso día en el que solo ellas tendrían cabida; aunque ya llevaban un tiempo durmiendo en la suavidad y comodidad de una cama, a Adagio aún la costaba un poco acostumbrarse a despertar bien, tranquila y realmente descansada. Se reincorporó en la cama y vio a Sg agazapado a su lado, durmiendo como un bendito. En la otra cama vio a Sonata y Aria durmiendo tranquilamente, con Lloyd justo en el centro de ambas, al tiempo que Sonata le sostenía entre sus brazos y con la cabeza apoyada en su pecho. Adagio esbozó una sonrisita mordaz, pensando de seguido.

-Así que tus propios juguetes ¿eh, Aria?

Decidiendo dejarlas dormir un poco más se dirigió al baño y se estuvo acicalando un poco, duchándose y vistiéndose; una vez que estuvo lista consultó la hora, eran las ocho y cuarto, y en quince minutos empezaría la batalla, por lo que decidió despertar tanto a Aria como a Sonata.

-Hey, chicas, despertad ya…

-Oh, cinco minutos más…-masculló Sonata, agarrándose un poco más fuerte a Lloyd.

-No, vamos, que en breve comenzará la batalla y nosotras tenemos que estar ahí también, tenemos una magia que recuperar.

-Ya voy…-murmuró Aria, reincorporándose.

-Tú también, Sonata…

-Jo, un poquito más…-murmuró la chica, abrazando un poco más fuerte a Lloyd.

En ese momento a Adagio se la ocurrió algo y ordenó con voz imperiosa.

-Lloyd, arriba.

Nada más oírlo el chico se despertó como un resorte y se quedó delante de ella, con cara de dormido, las sábanas colgando de la cintura y pose dejada. Sonata se quejó enseguida.

-¡Eh, oye, Lloyd es mío, tú tienes a Sg!

-Sí, pero no te levantabas, así que…

Ya desvelada, y un tanto molesta por ello, Sonata no tuvo más remedio que ponerse en movimiento y fue hacia el baño, acompañando a Aria. Por su parte Adagio las estuvo esperando en compañía de Lloyd y Sg, al cual despertó justo después. Los dos habían dormido con lo puesto y sus ropas se veían arrugadas y un tanto descuidadas, aunque eso a ella la daba igual. En ese momento se encontraba pensando en muchas cosas, muy lejos de allí, y los dos chicos eran la menor de sus preocupaciones.

Aun a pesar de que ya habían acumulado bastante energía negativa desde lo de ayer aún quedaba el premio gordo, y eso era la magia ecuestriana que esas siete chicas guardaban en su interior, aunque el problema es que esta estaba protegida por un sello muy fuerte que radicaba en la fuerza de voluntad de cada una. Ahora que tenían a esos dos en su poder, romper el sello de Sunset Shimmer y Pinkie Pie sería mucho más sencillo, aunque no podían bajar la guardia. Debían de hacerlo bien, un paso en falso podría suponer la diferencia entre ganar o perder. Y perder no entraba dentro de sus posibilidades.

-Ya estamos-anunció Aria, saliendo del baño vestida y lista.

-Muy bien, en ese caso vamos allá.

Salieron de la habitación con Sg y Lloyd a su lado y se dirigieron hacia el instituto con paso firme y mirada determinada; Sonata iba agarrada del brazo de Lloyd, con carita alegre, mientras que Sg seguía de cerca a Adagio, la cual apenas le prestaba mucha atención. Parecía estar más centrada en lo que la rodeaba, como si estuviera buscando a algo o a alguien.

Las pruebas iban a darse en el gimnasio, donde se había montado un improvisado escenario y donde muchas más personas se encontraban ya allí, expectantes. Muchos de ellos seguían discutiendo acaloradamente entre sí, lo cual para Adagio era como música para sus oídos. Subieron a las gradas más altas cerca del escenario mientras que Adagio seguía oteando el lugar. Aria se dio cuenta de esto e inquirió.

-¿Qué buscas, Adagio?

-Estoy vigilando por si veo aparecer a esas siete… además de a cierta persona.

Giró la cabeza en dirección al escenario y, entre bastidores, llegó a distinguir cierta figura que la era familiar. Sin mediar palabra cogió a Sg del brazo y se lo llevó con ella, aunque Sonata, al ver que se movía, inquirió.

-¿A dónde vas?

-A mirar una cosa, quedaos aquí.

Se coló por detrás y vio a Celestia y a Luna conversando entre sí, llegando a captar retazos de la conversación.

-¿Hablaste con el consejo entonces?

-Sí, creí prudente informarles de los cambios de última hora, no han puesto ninguna pega.

-Menos mal, temía que se pusieran reticentes o algo por el estilo…

-¿El consejo?-se preguntó Adagio, extrañada.

En ese momento ambas mujeres se retiraron momentáneamente y Adagio aprovechó para sacar algo de información de su principal informante.

-Sg, querido, sé un amor y cuéntame a qué se referían esas dos acerca del consejo ¿quieres?-inquirió ella al chico, cogiéndole de la barbilla.

-Sí, señora. El consejo escolar es el que regula y coordina todo lo relacionado con todos los colegios e institutos a su cargo, es la autoridad máxima y competente en cuanto a educación se refiere-explicó Sg, con voz mecánica.

-Ajá ¿y sabes algo más?

-Sí, lo preside el presidente Sombra, Chrysalis es su secretaria, Don Tirek lleva las cuentas y el superintendente Discord es el que supervisa todos los institutos a su cargo.

Adagio rumió todos esos nombres en su cabeza, quedándose con ellos rápidamente; ninguno de ellos la decían nada, sí que la interesaba saber dónde estaba tal consejo, aunque por el momento lo más importante e inmediato se centraba en la magia ecuestriana.

-Fabuloso, gracias querido, ahora volvamos con las chicas, ya me harás un masaje luego ¿vale?

-Sí, señora.

Regresaron a las gradas justo a tiempo para ver a su objetivo entrando por la puerta; nada más verlas Adagio actuó deprisa.

-Sg, querido ¿te acuerdas de ese masaje que te comenté? Házmelo ahora, anda, me noto el cuello algo cargado...

-¡Huy a mí también, Lloyd, por fa!-añadió Sonata.

-Sí, señora…-murmuró Sg, poniéndose detrás de ella.

-Lo que tú me mandes, mi dulce taco-hizo lo propio Lloyd.

Desde donde estaban sentadas se podía ver todo desde arriba, al igual que desde abajo también se podían ver sin mucha dificultad las gradas superiores; tanto Sunset como Pinkie vieron como sus respectivos novios agasajaban a sus captoras, al tiempo que estas las saludaban en un gesto de cordialidad fingida. La chica de pelo rosa esbozó una molesta mirada, tratando de no parecer demasiado enfadada, y por parte de la chica de pelo rojo fuego obtuvieron una seria y retadora mirada, cargada de un buen kilo de rencor. No fue gran cosa pero al menos las tenían donde querían.

-No parecen haberse amilanado mucho…-comentó Aria de forma pasiva.

-Dalas tiempo, ya verás como eventualmente acabarán cediendo... ay, así, justo ahí, querido, un poco más abajo…

Una vez que todos estuvieron presentes, Celestia y Luna dieron comienzo a la batalla señalando a ellas y agradeciéndolas la fabulosa idea de convertir el festival en algo más emocionante, según palabras de la propia Celestia. Tras la introducción, la vice directora Luna mostró una pizarra en la cual se reflejaban todas las bandas inscritas y su disposición en la competición. Los primeros en lucirse serían los integrantes de la banda de Photo Finish y las Snapshots, compuesto por la fotógrafa oficial del instituto y sus dos compañeras, Violet Blurr y Pixel Pizzaz.

Su actuación consistió en una combinación de melodía y coreografía bastante buenas, con unos ritmos muy electrónicos y pegadizos. Photo Finish era la cantante principal, mientras que las otras dos hacían los coros y la música base.

Pon fotos en tu vida
Shot, shot, shot
De noche y de día
Shot, shot, shot
Tu objetivo en la mira
Shot, shot, shot
Dispara y déjate llevar
¡Yay! ¡Flash, flash, flash!


Su actuación fue bien recibida y una ovación se extendió por todo el gimnasio, aunque ellas tres apenas aplaudieron.

-Agh, es absurda e innecesariamente reiterativa, no tienen sentido del ritmo-masculló Aria, con gesto aprensivo.

-A mí me ha gustado, los coros los hacían bien… ¡shot, shot, shot!-canturreó Sonata, divertida.

-Bah, a ti te gusta todo…

Adagio apenas habló puesto que se encontraba centrada viendo las siguientes rondas; a ellas aún las quedaba un par de rondas más, aunque entre medias se encontraba la ronda en la que las Rainbooms tocaban por primera vez, concretamente la tercera, entre MC Snips y DJ Snazzy Snails y Derpy y las Pony Pickers. Fue entonces cuando se la ocurrió algo y aprovechó que habían terminado su actuación para acercarse a ellas. Dejó a Sg con las demás y bajó varios niveles de las gradas hasta llegar a ellas.

-¡Así me gusta, chicas, fuerza interpretativa, estoy orgullosa de vosotras!-exclamaba Photo Finish, con un marcado acento finés.

-Seguro que pasamos a la siguiente ronda…-murmuró Violet Blurr, emocionada.

-Los dejaremos a todos pasmados y listos para inmortalizar sus tristes caras en el anuario-hizo lo propio Pixel Pizzaz.

Antes de que Photo Finish pudiera decir nada más, Adagio se adelantó y exclamó.

-¡Enhorabuena, chicas! Sin duda alguna tenéis lo que hay que tener para seguir adelante en la competición. Ganas de ganar, de enseñar a todos estas pobres almas cómo se oye y se siente la verdadera música… tú eres Photo Finish ¿verdad?

-¡Así es! ¿Quién lo pregunta?-inquirió la aludida.

-Alguien que arde en deseos de ver cómo subes hasta lo más alto... y medirme contigo, desde luego, buscamos unos rivales a nuestra altura, y creemos que vosotras sois las contrincantes perfectas.

-¡Por supuesto! ¡Yo, Photo Finish, capturo momentos, hago brillar y fabrico estrellas! ¡Nadie más debería brillar salvo yo y mis chicas!

-Pero para eso debéis asegurar que ganáis… y algo me dice que esas Rainbooms serían capaces de hacer lo que sea con tal de ganar, incluso de hacer trampas. ¿Por qué no las enseñáis quien manda aquí dándolas a probar un poco de su propia medicina?

Para entonces los ojos de las tres chicas brillaron en un destello verdoso, aunque en Photo Finish apenas se notó debido a que llevaba puestas sus gafas. Justo después la fotógrafa se levantó, con gesto determinado, y exclamó.

-¡Photo Finish se encargará! ¡Snapshots, nos vamos!

Las tres chicas se levantaron y abandonaron el lugar, al tiempo que Adagio reía maliciosamente.

-¡Y a continuación, MC Snips y DJ Snazzy Snails!-anunció la voz de Celestia en ese momento.

Adagio regresó con los demás, sin quitar ojo del nuevo grupo que, con toda seguridad, podría ayudarla un poco más en la consecución de sus objetivos. Aunque para su sorpresa resultó ser mucho más malo y patético de lo que ella misma hubiera pensado, lo que la dio un amplio margen de maniobra para con ellos.

Oh sí, Snips y Snails ya están aquí
Me llaman MC Snips y eso no es mentira, por eso siempre me gusta estar de gira
Yo soy Snazzy Snails, me gustan las ballenas, cuando voy a la playa me dejo la melena


Aunque el beatbox que hacían era más o menos decente las rimas no pegaban para nada y se notaba que apenas estaban bien pensadas. El silencio era tan denso que se podía cortar con un cuchillo, muchos se reían por lo bajo y otros ocultaban la vista por vergüenza ajena, aunque Sonata y Pinkie Pie parecían ser las únicas que lo estaban disfrutando.

Apenas no duró más de dos minutos, retirándose inmediatamente después en medio de un denso silencio y sentándose en el extremo inferior de las gradas, un tanto abatidos.

-Madre del amor hermoso, eso ha sido horrible-masculló Aria, medio asqueada.

-¿Qué dices? El beatbox les ha salido bien, tenía ritmo…-argumentó Sonata.

-Agh, contigo no voy a hacer carrera nunca, Sonata…

Adagio fue la única que no opinó, aunque no perdió la oportunidad de acercarse a ellos en cuanto tuvo la oportunidad, llegando a captar retazos de su conversación.

-Jo, ni un solo aplauso… ¿qué hemos hecho mal?-decía Snips, algo decepcionado.

-¿Aún lo preguntas? ¡Te olvidaste de las rimas, tío! ¡Tuve que salir del paso de la mejor forma posible!-exclamó Snails, con gesto molesto.

-Ah, sí, naranjas ¿no?-le espetó su amigo, con desdén.

-¡Ah, venga ya, esto no hubiera pasado si te hubieras aprendido bien las rimas!

-¡No soy yo el que va en plan nigga! ¿Sabes? ¡No eres más blanco porque no puedes!

Snails quiso responder, cada vez más enfadado, pero en ese justo momento Adagio se interpuso, calmándoles.

-Oh, vamos, chicos, no os peleéis, una buena banda siempre tiene que estar unida…

-¡Sí, claro, y también tiene que ser aplaudida!-incidió Snips, con rencor.

-Bueno, los principios siempre son difíciles, pero tenéis que estar juntos y hacer frente a las críticas, sólo así podréis mejorar. Porque, si me lo preguntáis a mí, opino que tenéis mucho potencial…

-¿Tú crees?-inquirió Snails, esperanzado.

-¡Claro que sí! Todo el mundo puede cantar si se lo propone, y veo en vosotros esas ganas de salir y comeros el mundo ¿tengo razón?

-¡Si, claro, queremos ganar!-exclamó Snips.

-¡En ese caso tenéis que seguir intentándolo, sin flaquear! Aunque puede que haya un problema…

-¿Problema? ¿Qué problema?

-Las Rainbooms, ese grupito va a saco, quieren ganar a toda costa, sin importar qué, sin tener en cuenta los sentimientos de nadie… humillando a la gente si hace falta. Humilladlas a ellas para que vean lo mal que se siente.

Para entonces los ojos de ambos chicos brillaron intensamente en un destello verdoso, levantándose de seguido y echando a correr entre bastidores sin que nadie más les viera. Adagio tan solo sonrió malévolamente.

-Niños… son los más fáciles de influenciar.

Regresó con los demás antes de que Celestia anunciara la siguiente banda.

-¡A continuación, las Rainbooms!

-¿Qué has estado haciendo, yendo de aquí para allá?-inquirió Aria en cuanto ella regresó.

-¡Sí, apenas has estado atenta!-apuntó Sonata, abrazando a Lloyd por la espalda.

-Oh, no os preocupéis, tan solo estaba allanando un poco el camino…

La actuación de las Rainbooms empezó muy bien, con un tema pop de lo más resultón; aunque enseguida comenzaron a haber extrañas ocurrencias que trastocaron bastante el transcurso del número. Un foco pareció volverse loco y un par de imanes hicieron estragos en el ritmo de fondo, incapacitando a una de las cantantes. Aunque nadie prestó atención a eso puesto que todo el mundo estaba demasiado ocupado odiando el resultado como para pensar con claridad, gracias sobre todo al hechizo que pesaba sobre todos los asistentes. Ante esa tesitura Adagio tan solo sonrió un poco más, satisfecha por el resultado.
Aunque en cuanto terminaron su número las Rainbooms desaparecieron de la vista y no las volvieron a ver; esto preocupó un poco a Adagio, la cual prefería tenerlas controladas en todo momento, por lo que decidió enseguida, levantándose.

-¿A dónde vas?-quiso saber Aria.

-Querrás decir vamos, esas siete ya no están aquí, y eso no me gusta. Arriba, tenemos que volver a encontrarlas.

-¿Qué? ¡Oh, pero nos perderemos la siguiente actuación!-murmuró Sonata, algo contrariada.

-Me da igual, vamos, arriba.

Las tres salieron del gimnasio por una puerta cercana al escenario, al tiempo que se oía a la voz de Celestia decir.

-¡A continuación, Derpy y las Pony Pickers!

Una vez fuera, y en uno de los pasillos laterales, Adagio se organizó rápidamente.

-Muy bien, separémonos y busquémoslas, no pueden haber ido muy lejos. Sonata, sé que esto te costará, pero te voy a pedir que vigiles a tu querido Lloyd y no le pierdas de vista.

-¡Por supuesto que no! ¿Por qué asumes lo contrario?-inquirió ella, agarrando con fuerza al infrascrito.

-A mí lo que me sorprende es que lo preguntes…-murmuró Aria, con gesto hiriente.

Sonata quiso responderla, pero Adagio las cortó antes de que empezaran siquiera.

-Suficiente, no es momento para peleas, quiero que os centréis ¿de acuerdo? Aria, si las ves avísame enseguida, Sonata, tú… tan solo no llames mucho la atención ¿vale?

-¡Muy bien!

A una señal suya las tres se separaron y comenzaron la búsqueda; llevándose a Sg consigo, Adagio peinó los pasillos cercanos al gimnasio por si se encontraban por allí. Aunque para su sorpresa se encontró con alguien mucho más interesante en un pasillo en penumbra.

-Oh, vaya, mira quien tenemos aquí, querido…

Una enfadada y dolida Sunset la devolvió una mirada llena de odio y rencor, aunque no pudo evitar esbozar un gesto preocupado al ver a Sg con ella.

-No te saldrás con la tuya…

-Oh ¿por qué? ¿Porque tú no pudiste?

Ante esa puya Sunset no pudo evitar dejar escapar un gesto dolido, sintiendo como si una vieja herida que se suponía cerrada volvía a abrirse de golpe.

-Lo sé todo acerca de ti… y no precisamente por parte del instituto, qué va, sé muchas más cosas que ni siquiera tú sabes…

-Me da igual, he cambiado, ahora soy una mejor persona-la espetó ella, molesta.

-Oh ¿estás segura de eso? Sg, querido ¿te da la sensación de que está segura de lo que dice?

-No, señora…

Ante eso el gesto de Sunset se arrugó un poco más, espetándola de seguido.

-Déjale en paz, él no te ha hecho nada, no tiene nada que ver con esto…

-Ah, pero eso es lo que tú te crees… ahora me dirás que le conoces bien ¿verdad?

-Más que tú seguro.

-Ja, ja, ja, lo dudo mucho. Aquí tu querido y amado novio no es quien dice ser, en realidad lo que conoces de él no es más que humo y espejos. Te ha tenido engañada desde que llegó aquí y tú no te has dado ni cuenta.

-¿De qué me estás hablando? Por supuesto que le conozco, es cariñoso y bueno, sólo quieres hacerme dudar…

-Oh, no sabes las ganas que tengo de explicártelo todo… pero no ahora, no es el momento ni el lugar, tu querido Sg ahora me pertenece y, tengo que decírtelo, tiene unas manos mágicas que hacen maravillas en mi espalda.

Para entonces Sunset requería de todo su autocontrol para no estallar, matando con la mirada a Adagio y mirando de forma implorante a su alienado novio.

-Eres una maldita bruja…

-Oh, gracias, me halagan tus palabras, pero me temo que no harán que él vuelva a ti. Recuerda que ahora me pertenece-murmuró Adagio, abrazando por los hombros a Sg, el cual miraba a la nada con ojos vacíos, como si estuvieran sin vida.

Esa situación comenzaba a hacer dudar a Sunset, la cual se sentía impotente y sola en un momento como ese, sin saber bien lo que hacer. Por su parte Adagio se recreó un poco más, comentando de seguido.

-Oh, me encanta esa carita de impotencia tuya, me lo está diciendo todo. Puede que hayas cambiado, Sunset Shimmer, pero sabes que en realidad sigues estando sola. Tus supuestas amigas te dan de lado, ni siquiera te han pedido que formes parte de su banda, ni siquiera se lo pediste cuando tuviste la ocasión… qué penita me das.

Fue en ese mismo instante cuando Sunset sintió como si la hubiera asestado una puñalada por la espalda, incapaz de responder a semejante puya. Adagio sonrió socarronamente, subiéndose aún más a la parra.

-Pero bueno, si según tú sois tan amigas… te dejo que lo medites. Vámonos, querido.

Los dos se marcharon de allí, dejando a una hundida Sunset en medio del pasillo en penumbra; para entonces la chica se sentía cada vez más y más confundida, incapaz de pensar en nada más. Y el hecho de que Sg, hasta ahora su mayor confidente, ya no estaba con ella, la dio más motivos para sentirse más y más perdida. No pudo evitar dejar escapar unas pocas lágrimas, llorando débilmente.


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Por su parte Sonata y Lloyd recorrían el pasillo superior, buscando a las Rainbooms, aunque la chica no estaba del todo segura de si estarían allí.

-¿Crees que estarán por aquí? Digo yo, no he visto a nadie más en toda esta parte del instituto-murmuró ella, algo perdida.

Ante esa pregunta Lloyd tan solo asintió con mirada perdida y gesto en blanco, mientras era llevado por Sonata, la cual iba de su brazo sin despegarse de él en ningún instante. En ese momento pasaron al lado de uno de los baños, la puerta se abrió sorpresivamente y una maraña de pelo rosado salió del mismo, aunque fue esta quien los vio a ellos primero.

-¡¡Lloydi!! ¡Tú, vieja bruja!

Sonata se dio la vuelta y se encontró cara a cara con Pinkie, la cual la miraba con gesto enfadado y molesto a partes iguales.

-Oh, vaya, vaya, mira quien tenemos aquí… precisamente te estábamos buscando.

-¡Suelta a mi Lloydi ahora mismo! ¡Te parecerá bonito, robarme a mi novio como si fuera un simple objeto!

-¿Tu Lloydi? No, me parece que te equivocas, ahora es mi Lloydi, y haré lo que quiera con él.

-Huy, si no fuera porque tenemos que estar todas juntas, te… te…

-¿Qué me harías? ¿Me pegarías? ¿Me insultarías? Oh, eso es tan poco propio de ti… Pinkie Pie, la alegre y pizpireta Pinkie Pie, la festiva y siempre feliz Pinkie Pie…

-¡Ya basta! ¡No me hables como si me conocieras, Lloydi sí que me conoce, a diferencia de ti!

-Oh, pero es por eso mismo… además, según tú crees conocerle cuando en realidad no es así. Tu queridísimo y amado Lloydi no es quien crees que es, tan solo es una sombra de lo que tú crees que es. Pero yo sí que lo sé. Sé mucho más que tú.

-¡Mentira, es todo mentira! ¡Mientes como una bellaca!

-Oh, pero yo no miento, y pronto averiguarás por qué… será entonces cuando sepamos quién miente aquí.

Para entonces Pinkie estaba tan alterada que apenas podía pensar con claridad; ver a Lloyd a su merced, sin que ella pudiera hacer nada por recuperarlo, la hacía hervir la sangre. Fue entonces cuando, en un intento desesperado por hacerle reaccionar, la chica se echó sobre él, exclamando.

-¡¡Lloydi, no dejes que te domine, sabes quién soy, despierta por favor, vuelve conmigo!!

-¡Eh, apártate de él! ¡Lloydi, deshazte de ella!-ordenó Sonata, con gesto enfadado.

Sin despeinarse en ningún instante, el chico acató ciegamente las órdenes de su carcelera y empujó a la chica rosada, la cual trastabilló hacia atrás, cayendo al suelo duramente. Ese gesto dejó helada a Pinkie, la cual sentía como si la hubieran atravesado el corazón con una lanza, la cual sintió como su pelo perdía vitalidad de golpe.

-Llo… Lloydi…

-¿Lo ves? No puedes hacer nada por recuperarlo, está bajo mi control total… al igual que todo el mundo cuando hayamos acabado aquí. Tan solo espera un poco y verás que siempre he tenido razón. Vámonos, Lloydi.

Sintiéndose más impotente que nunca, Pinkie les vio marcharse, al tiempo que en su mente se iba repitiendo ese mismo instante en el cual la persona que más quería en el mundo, aparte de sus amigas, la empujaba y la rechazaba de ese modo. Sabía que estaba hechizado, pero el simple gesto en sí la había dolido mucho más de lo que ella misma hubiera llegado a pensar que lo haría. Sin poder hacer nada más, Pinkie se quedó tirada en el suelo, apoyando su cabeza en sus rodillas y sin poder evitar llorar desconsoladamente.
-Lloydi…


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Las tres se reencontraron de nuevo al lado del gimnasio, cuando en ese momento Celestia anunciaba por megafonía su turno.

-¡A continuación, las Dazzlings!

-Muy bien chicas ¿preparadas?-inquirió Adagio, con gesto decidido.

-Sí-murmuró Aria, secamente.

-¡Huy sí, sí! ¿Qué vamos a cantar?-quiso saber Sonata, emocionada.

-Da igual lo que cantemos mientras nos dé un poco más de poder… así también aseguramos al resto.

-Muy bien ¿aunque qué vamos a hacer con ellos?-quiso saber Aria, señalando tanto a Lloyd como Sg.

-Bueno, se me está ocurriendo algo… Sg, cariño, sigue los movimientos de Aria ¿de acuerdo? Y tú, Lloyd, haz lo mismo pero con Sonata.

-Sí, señora…

-Lo que usted me mande, señora…

Sin perder más tiempo los cinco salieron al escenario, al tiempo que empezaban a cantar y a bailar; de fondo, tanto Lloyd como Sg seguían todos sus movimientos, adaptándose a la coreografía fácilmente por efecto del hechizo y ayudando un poco más a su consecución, alelando aún más tanto a todos los alumnos y como a Luna y Celestia, las cuales las miraban extasiadas. El resto de alumnos seguían el ritmo moviendo su cabeza en perfecta sincronía, mientras que un humillo verde comenzaba a brotar de todos los asistentes, fundiéndose con el ambiente y dando el pego fácilmente como si fuera un efecto de humo. Tan alienados estaban todos que nadie se percató de la incipiente risa malvada por parte de Adagio en cuanto terminaron su canción, haciéndose un poco más poderosas.

A partir de ahí el ambiente se caldeó mucho más y las siguientes actuaciones se sucedieron una detrás de otra muy rápidamente. En cuanto las Dazzlings terminaron comenzó la segunda ronda, avanzando más rápidamente debido sobre todo a la fiera competitividad que impregnaba el ambiente. Todas las bandas se afanaban por avanzar y opacar a sus rivales de alguna u otra forma, ya fuera mediante la música o las letras de las propias canciones.

Snips y Snails lo volvieron a intentar de nuevo con otras rimas, poniendo todo su empeño en ello por ganar y tratando de sobrepasar a un Bulk Biceps dispuesto a todo con su pequeño violín.

Oh, sí, vamos a poner orden en el escenario
Nuestras rimas son potentes y prominentes, muy candentes
Te quemarán, abrasarán, escupirán, escurrirán
No las podrás parar


Sin embargo Bulk no se hizo de rogar, frotando las cuerdas con estridencia y marcándose un gran solo de violín que consiguió opacar las pobres rimas de ambos niños, siendo vencidos fácilmente.

En la siguiente actuación la banda de Flash se enfrentó a la del Capitán Planeta y los planetarios, los cuales habían escogido un ritmo salsero muy particular, acompañándolo con maracas, una guitarra española y un pequeño timbal.

Déjame llevarte al escenario y vacilar, cuando suenen las maracas no descansarás
Corre niña corre y corre baila este rumbón, cuando suenen las maracas tú verás que vacilón


Por su parte la banda de Flash optó por un ritmo más frenético y rockero, con grandes tonadas gracias sobre todo al empeño de Flash, que tenía en su cara una expresión de total desafío, dispuesto a todo con tal de ganar.

Corre, mira y ven, ya nada podrás hacer
Suena la música y sientes como si fueras a perecer
No lo intentes más, ríndete, no ganarás
¡Flash Drive está en el escenario y va a arrasar!


Esa última tonada se subió hasta las nubes, haciendo temblar los altavoces y apagando a los planetarios, que no pudieron hacer nada ante el poderío vocal de Flash y sus fuertes ritmos.

Los siguientes en enfrentarse fueron precisamente las Rainbooms y Octavia Melody, la cual iba ella sola junto con su violonchelo. Las chicas parecían estar reprimiéndose por algún motivo, aunque entre Twilight y Rainbow llevaban la voz cantante en todo momento, siendo más prominente en ese sentido la de la propia Rainbow, que con un buen solo de guitarra consiguió desbancar por completo a Octavia, cuyo violonchelo no tuvo nada que hacer.

La siguiente actuación se dio entre Lyra y Bon Bon contra Trixie y las Ilusiones, estando acompañada por sus amigas Fuchsia Blush y Lavander Lace. Por su parte Lyra y Bon Bon optaron por un dueto a piano que, si no hubiera sido un dueto, hubiera sido un baile pegado por lo menos, puesto que ambas se veían de lo más unidas, en todos y cada uno de los sentidos de la palabra. Y el caso es que la letra también encajaba de cierta forma.

Unidas hasta el final, nada nos separará
Sin temer, sin dudar, sin pensar
Porque somos amigas y nada más


Por su parte Trixie fue mucho más directa y precisa, con ritmos frenéticos y muy elaborados, acompañados de unos muy buenos ritmos de su guitarra que hicieron morder el polvo a Lyra y Bon Bon.

Grande y poderosa siempre seré
Mis ritmos te harán temblar, lo sé
Nada puede parar mi grandiosidad
Cuando la veas matará tu curiosidad


De la misma forma las rondas fueron avanzando poco a poco, en la cual las Dazzlings derrotaron sin muchas dificultades a Flash Drive, haciendo rabiar a Flash, al tiempo que Trixie también conseguía mantenerse al igual que las Rainbooms, los cuales acabaron encontrándose irremediablemente cerca de la semifinal.
Para entonces Adagio y los demás esperaban a su turno, aunque esta vez se decidiría quién ganaría esa ronda, si Trixie o las Rainbooms. Hasta ahora Trixie había mostrado muchas ganas de ganar a toda costa, y aun a pesar de los intentos de Adagio por frenar a las Rainbooms éstas habían conseguido seguir adelante, sin flaquear. Sin embargo Trixie parecía haber sacado la artillería pesada con Ases en la manga, mostrando mucha iniciativa y poderío.

Tengo ases en la manga, y me debéis creer, y os dominaré porque yo tengo poder

Trixie alargó la tonada todo lo posible y lanzó el raspador, acabando con un gran juego de luces que la hizo lucir un poco más, gustando bastante tanto a Luna como a Celestia.

-Meh, tiene técnica, pero la falta empeño…-murmuró Aria, secamente.

-¡A mí me gusta! Trabaja muy bien los ritmos y las tonadas, es melódico… tengo ases en la manga…-canturreó Sonata por lo bajo.

-Agh, es imposible que critiques algo, todo te parece bien-la espetó Aria, un tanto molesta.

-¡Pero es que realmente me gusta! ¿Tú que piensas, Adagio?

Adagio se quedó un breve momento callada, pensando en otra cosa completamente distinta, hasta que finalmente habló.

-Pienso que veo a esa Trixie muy decidida a ganar… y eso puede ser bueno y malo al mismo tiempo.

Las dos chicas se quedaron un tanto extrañadas ante esa declaración, comentando Sonata de seguido.

-¿Y eso por qué? ¿Puede algo ser bueno y malo al mismo tiempo?

-Claro que sí, pensadlo, que Trixie desee con tanto fervor ganar significa que nuestro hechizo es más fuerte que nunca, pero esto también implica que podría ser capaz de ganar a las Rainbooms cuando tenemos que ser nosotros los que nos enfrentemos a ellas en la final.

-Bueno, pero eso depende también de la actuación de las Rainbooms ¿no? Después de todo Trixie está bajo la influencia de nuestro hechizo, podemos hacer que baje un poco el tono si lo necesitamos-argumentó Aria, siguiendo esa misma lógica.

-Puede, pero después de todo también puede que nos venga bien tanto tesón por su parte… veamos cómo actúan las Rainbooms.

-¡A continuación, las Rainbooms!-anunció Celestia en ese momento.

Las tres se quedaron calladas, atendiendo a la actuación de sus rivales. Aunque para sorpresa de Adagio esa actuación en concreto resultó ser un ataque de ego y soberbia por parte de Rainbow Dash, la cual se lució como nunca lo había hecho hasta el momento, teniendo un momento estelar. Tan estelar fue que, por un instante, a Adagio la pareció ver un extraño brillo en su cabeza que hizo acentuar un poco más su sonrisa.

-Eso es, dejadme veros un poco mejor…

Sin embargo, antes de poder ver mejor nada más, Sunset Shimmer apareció de improviso interrumpiendo de golpe la actuación. Para Adagio esto fue toda una sorpresa, pero enseguida comprendió que ahora estaban en problemas.

-Maldición…

-¿Qué pasa? ¿No ha sido eso bueno acaso?-inquirió Aria, con el ceño fruncido.

-¡Pues claro que no! ¿No lo veis? ¡Una incidencia así las dejará fuera de la competición con toda seguridad! ¡Tienen que enfrentarse a nosotras a toda costa si queremos apoderarnos de su magia!-masculló Adagio, molesta y preocupada a partes iguales.

-Bueno, en ese caso hablemos con la directora y la vice directora y que cambien de opinión…-sugirió en ese momento Sonata, con tono obvio.

Fue entonces cuando Adagio y Aria se miraron por un momento, visiblemente sorprendidas, hasta que finalmente la primera habló.

-Vaya, Sonata, no pensaba que fueras a decir algo tan acertado en todo el día…

-Sí, por una vez voy a dar la razón a Adagio.

Sin perder más tiempo se escabulleron sin que las vieran llevándose a Lloyd y Sg consigo y buscaron a ambas mujeres, encontrándolas entre bastidores y deliberando entre ellas.

-Con semejante interrupción no es posible ni siquiera valorar nada…-comentaba Celestia.

-Pues sí, además, teniendo en cuenta que se trataba de Rainbow Dash la canción tampoco apuntaba a ser ningún canto al compañerismo precisamente…-hizo lo propio Luna.

Antes de entrar en escena dejaron a ambos chicos en el pasillo, aunque a la vista, para asegurarlos. En cuanto estuvieron listas salieron de su escondite y se acercaron a ellas cantando una leve melodía que sirvió para desconectarlas durante unos breves y valiosos segundos; sus ojos se envolvieron en un aura verde y Adagio comenzó a murmurar entre nota y nota.

-Las Rainbooms merecen ganar…

-Sí, después de todo no lo han hecho tan mal…-hizo lo propio Aria.

-Sed buenas y dadlas una oportunidad-añadió Sonata, sonriendo.

Tras eso las tres se apartaron y, en cuanto dejaron de cantar, Luna y Celestia volvieron a la normalidad, aunque con un pequeño añadido.

-Entonces las Rainbooms ¿no?-inquirió la directora, como alelada.

-Eh… sí, claro, claro…-asintió su hermana, igual de turbada.

Una vez que estuvo hecho tan solo tuvieron que esperar al anuncio oficial, saliendo brevemente al escenario para saludar a sus rivales.

-Nos veremos esta noche, Rainbooms, no sabéis las ganas que tenemos-murmuró ella con elocuencia antes de retirarse del escenario.

En cuanto salieron afuera pudieron oír con claridad los silbidos y abucheos del público, agrandando un poco más la sonrisa de Adagio.

-Oh, sí, ¿oís eso chicas? Es la situación perfecta…

-Sí, aunque… ¿cómo vamos a hacer exactamente para apropiarnos de la magia de esas siete?-quiso saber Aria, un tanto escéptica.

-Bueno, esas siete están a punto de caramelo, tan solo necesitan un empujón…

Adagio se asomó un momento al gimnasio, viendo a Trixie y sus amigas con un cabreo monumental muy presente en ellas, mezclado con un poco de rabia y desilusión a partes iguales.

-… y creo que ya sé quién se lo puede dar.

(Continúa en el siguiente mensaje)

Te voy a escribir toda enterita... cachito a cachito... con todo lujo de detalles...
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Sg91 » 04 Sep 2015, 13:08

(Continúa del anterior mensaje)


Esa misma tarde las chicas ultimaban los preparativos para la noche, mientras que Spike se entretenía él solo con un hueso de lana que Fluttershy le había dado desde que llegaron allí por primera vez. Parecía mentira, pero cada vez que estaba allí en su ya conocida forma de perro sus sentidos cambiaban completamente, pasando de sus ya bien sabidos instintos draconianos o unos más perrunos. En consecuencia todo lo que tuviera forma de hueso le llamaba poderosamente la atención, además de poseer un muy fino olfato y un agudo oído. Sin embargo en esos justos momentos el hueso de lana acaparaba toda su atención, mordiéndolo frenéticamente y sacudiéndolo cada dos por tres.

-Será posible, no me explico que esta chorrada me llene tanto…-pensó él, un tanto confuso.

Hasta ahora había estado dando tumbos por todo el escenario, y en ese justo momento se encontraba detrás de un altavoz bastante grande que le ocultaba de la vista; en una de las sacudidas el hueso salió disparado y Spike fue a por él, pero en cuanto lo cogió vio que las chicas no estaban, y en su lugar había un hueco en el suelo por donde, aparentemente, habían caído. Se ocultó por un momento y entonces vio a Trixie y sus amigas, dándose cuenta enseguida lo que había ocurrido.

-Hasta nunca, chicas-murmuró la chica con tono mordaz, al tiempo que la trampilla se cerraba y dejando a las chicas atrapadas dentro.

-Oh, no…-pensó Spike, preocupado.

Como Trixie y las suyas se quedaron allí durante unos breves minutos estuvo esperando a que se marcharan para poder salir de allí sin que la vieran; desde su escondite también llegó a ver de forma fugaz a esas tres sirenas observándolas desde lejos y acompañadas de unos alienados Sg y Lloyd, aunque se retiraron enseguida al cabo de unos breves minutos, al igual que Trixie y sus amigas.

Una vez que estuvo todo despejado Spike salió de su escondite y se acercó a la trampilla, llamando a sus amigas.

-¡Twilight, chicas! ¿Me oís?

Sin embargo su voz no parecía llegar más allá de las rendijas, por lo que llamarlas quedó en nada. Vio entonces la palanca que una de las amigas de Trixie accionó para abrir la trampilla y se acercó a ella para intentar algo, pero en su forma perruna poco o nada pudo hacer. Por un momento sintió cómo los nervios comenzaban a atenazarle, pero entonces recordó los consejos para relajarse que Twilight le enseñó por parte de Cadance y, por un instante, se pudo aclarar un poco.

-Vale, tengo que sacarlas de allí como sea… si hay un hueco bajo el escenario debe de haber otra forma de acceder a él, dudo mucho que la trampilla sea la única forma de entrar.

Partiendo de esa suposición decidió rodear toda la estructura del escenario y, por suerte, consiguió encontrar una puerta de servicio en la parte trasera del mismo.

-¡Ajá, lo sabía! Aunque… oh, diablos.

Para su desgracia la puerta era bastante alta y no conseguía llegar hasta el pomo de la puerta, por lo que estaba en las mismas.

-Necesito a alguien que me ayude a abrirla… aunque espera, todo el mundo está hechizado, nadie podrá ayudarme por mucho que se lo pida.

Aun así su única posibilidad en esos momentos era eso mismo, y aunque sabía que no serviría de mucho decidió intentarlo igualmente. Regresó al instituto, que no estaba muy lejos de allí, y estuvo buscando a alguien que no pareciera estar bajo los efectos del hechizo. Nada más llegar a los patios traseros se encontró con Flash y sus amigos, los cuales parecían estar discutiendo acaloradamente.

-¡No me puedo creer que hayamos perdido! ¡Es inexplicable, con todo lo que me he esforzado!-mascullaba Flash, visiblemente molesto.

-¡Con lo que nos hemos esforzado! ¡Nosotros también estamos aquí, Flash!-le espetó Brawly Beats, el batería.

-¡Sí, siempre te pones el primero, tío, un poquito de consideración!-hizo lo propio Ringo, con gesto molesto.

-¡Ya, pero soy yo el vocalista principal y el que compone y escribe las letras, sin mí no haríais gran cosa!

-¡Oh, usted perdone, majestad, me olvidaba de su indómita capacidad de liderazgo!

-¡¿Eso es sorna?!

-Joder, macho, te cuesta pillarlo ¿eh?

Como estaba claro que de esos tres no conseguiría nada Spike continuó con su búsqueda, llegando a pensar de refilón.

-Menudo imbécil, no entiendo por qué Twilight está tan embobada con él.

De los patios traseros pasó al delantero, viendo allí a varios grupos de gente hablando entre sí, todos ellos discutiendo entre sí haber perdido. Cerca de la estatua vio a Lyra y a Bon Bon bastante nerviosas.

-¡Te dije que tocáramos otra cosa, pero a ti te dio por esa estúpida canción!

-¡Pero si la dimos el visto bueno entre las dos, me dijiste que sí!

-¿Qué dices? ¡Te dije que mirásemos más opciones, pero tú te emperraste!

-¡Perdona, pero aquí quien se emperró en ponerse pastelosa fuiste tú!

Un poco más adelante, sentadas en las escaleras, vio a Derpy y sus amigas en ese mismo plan.

-¡No es justo, con lo que me costó dominar la sierra! ¡Nadie valora nada de lo que hago!

-¡Lo que pasa es que son todos una panda de ignorantes sin cerebro, lo alternativo es el futuro, salvará al mundo de la música!

-¡Sí, el resto de géneros son muy mainstream, están agotados, no tienen nada que hacer contra las nuevas tendencias!

En una esquina vio también al Capitán Planeta y los planetarios, con los ánimos bastante caldeados.

-¡Os dije que hiciéramos algo original, pero tuvisteis que decantaros por copiar las letras de ese artista latino, seguro que ha sido por eso por lo que hemos perdido!

-¡Oh, venga ya, seguro que sólo lo conocen en su casa! ¿Odín? ¿Quién se llama así hoy en día?

-¡Es Latinoamérica, allí usan nombres del siglo pasado! ¡Además, lo que hemos hecho está mal, atenta contra las leyes de la propiedad intelectual!

-¡Bah, como si valieran algo hoy en día, están ahí para cortar nuestros derechos y lo sabes!

-¡No marees ahora la perdiz, estamos hablando de por qué hemos perdido!

Aprovechó que la puerta estaba abierta y en el vestíbulo vio a Photo Finish junto a sus amigas, las cuales parecían estar de lo más atacadas.

-¡Esto es un desastre, inconcebible, inadmisible!

-¡Me parece que ya sé quién va a decorar la esquina de la vergüenza en el anuario de este año!

-¡Oh! ¿Hablas por ti?

-¡No, si quieres hablo de los de 1º C!

Al otro lado del vestíbulo Snips y Snails seguían la misma tónica que el resto.

-¡No debí dejar que escribieras tú las rimas, no tienes sentido del rap!

-¡Mira quién habla, el que no tiene ni idea de hacer beatbox!

-¿¡Perdona?! ¡Puestos a comparar mi beatbox fue lo mejor de todo nuestro repertorio!

-¡Por favor, si ni siquiera nadie se fijó en eso!

También vio a otros más apartados que no discutían, como Octavia o Bulk Biceps, pero que no hacían más que maldecir por lo bajo e ignorar a los demás, incluyendo a Spike, el cual trató de llamar su atención de alguna u otra forma.

-¡Por favor, tienes que ayudarme, mis amigas están atrapadas!

-Esos ignorantes, no saben nada de arte, ni de cómo suena la verdadera música… todo es ruido y estridencia, no tienen ni idea…-mascullaba por lo bajo Octavia, sin oír a Spike.

Aunque, en ese justo momento, una figura que le era familiar apareció de un pasillo, dirigiéndose a Octavia quitándose unos cascos previamente.

-¡Hey, Octi, no te había visto hasta ahora! ¿Qué tal la competición?

-¡Pues mal, claro, por supuesto que mal! ¿Cómo va a ser si no?-le espetó la chica, molesta.

-Uoh, tranqui Octi, tía, tú no sueles alterarte tanto…

-¡Oh, por supuesto que no, pero porque normalmente no me dan razones! ¡Pero ahora sí que hay razones para enfadarse!

-Eh… ¿vale?

-¿¡Eso es todo lo que tienes que decir?! ¡¡Muchas gracias entonces, Vinyl, tu apoyo significa mucho para mí!!

-¡Pero si ni siquiera me has explicado qué ha pasado!

-¿¡Y tú que crees que ha pasado?! ¡¡Piensa un poco, cerebro de mosquito!!

-¡Eh, oye, yo no te he insultado!-exclamó Vinyl, esta vez verdaderamente molesta.

-¡Es que pareces tonta! ¿¡Qué crees que ha pasado, a ver?!

-¡Oye, mira, no sé a qué viene todo este mal rollo por tu parte, pero definitivamente esta no eres tú! ¿Qué te pasa, Octi, desde cuando eres tan competitiva?

-¡¡Desde que vi que tenía una oportunidad de triunfar, no como tú!!

-¡¡Ah!! ¿¡Perdona?! ¡¡Que yo haya decidido no participar en la batalla esa no quiere decir que no tenga aspiraciones!!

-¡¿Y qué sabes tú de eso si solo sabes hacer ruido?!

-¡¿¡Qué?!! ¡¿Y ahora atacas mi música?! ¡¡Vale, ya está, se acabó!! ¿¡Quién eres tú y que has hecho con Octi!?-masculló Vinyl, realmente enfadada y cogiendo a Octavia de los hombros.

-¡¡Soy yo, cerebro de mosquito!!

-¡¡No, no eres tú, la Octi que yo conozco nunca me insultaría así sin más y nunca se comportaría como una zorra pretenciosa desesperada por llamar la atención!!

Fue en ese justo instante cuando, en un visto y no visto, algo zumbó delante de ella, resonando una sonora torta por todo el pasillo; las gafas de Vinyl se cayeron en el proceso y los ojos rojos de la chica se volvieron acuosos por efecto del golpe, además de tener la mejilla izquierda ligeramente enrojecida. Con la cara desencajada debido a la sorpresa y la incredulidad, Vinyl giró la cabeza y miró fijamente a los ojos de una Octavia llena de ira y rencor, con la mano levantada y lágrimas en los ojos. Por un momento no hubo nada, pero justo después Octavia habló con voz temblorosa.

-No vuelvas a hablarme nunca más…

Tras eso la chica cogió y se fue pisando fuerte, desapareciendo escaleras arriba. Por su parte Vinyl se quedó clavada en el sitio, moviéndose hasta la pared y dejándose caer hasta sentarse en el suelo, mirando a la nada con mirada perdida.

En ese momento tan delicado Spike, que había presenciado toda la discusión, cogió las gafas de la chica y se acercó a ella para dárselas. Vinyl las aceptó sin decir nada y las cogió, sin ponérselas. El perro, preocupado por ella, decidió hablar.

-Asumo que era una buena amiga…

Ante eso Vinyl giró la cabeza, mirándole brevemente, y musitó.

-Sí… no entiendo… ella nunca se comportaba así… no sé… por qué…

-Yo sí lo sé.

-¿Eh?

-Sé por qué tu amiga se comportaba así… aunque aclárame algo ¿no has participado en la batalla?

-No, no me interesaba para nada, se lo dije en su momento…

-Pero entonces… ¿no escuchaste cantar a las Dazzlings?

-No, las vi que cantaban algo el otro día en la cafetería, pero normalmente cuando estoy sola siempre estoy con los cascos, escuchando mi música…

Fue entonces cuando Spike lo comprendió al instante, comentando de seguido.

-Entonces… no estás hechizada.

-¿Hechizada?

-Sí, esas tres, las Dazzlings, no son lo que parecen ser, son tres sirenas venidas de Ecuestria que se alimentan de la energía negativa que producen con sus canciones-la reveló él.

-Entonces… Octi…

-Sí, está hechizada, como todos los demás.

-Ya veo, ya decía yo que todo el mundo se comportaba como un capullo, pero no entendía a que venía tanta mierda…

-¡Podemos hacer que todo el mundo vuelva a la normalidad, pero para eso necesito que me ayudes a rescatar a mis amigas, están encerradas en un hueco bajo el escenario!

-Ah, sí, sé dónde me dices, ese es el almacén donde guardan el atrezo y demás aparejos, sé dónde está la llave, la guardan en mantenimiento.

-¡Genial! ¡Vamos entonces!

Sin dudar en ningún momento Vinyl se repuso enseguida, poniéndose las gafas, y echando a andar con Spike a su lado, el cual comentó de pasada.

-Gracias por ayudarme.

-Oh, no es nada, aunque parece que ahora depende de nosotros ¿no?

-Sí, aunque me esperaba algún tipo de reacción rara de tu parte, no sé…

-¿Bromeas? Si sé quién eres, tú eres aquel perro parlante de aquella chica mágica que apareció en el baile de otoño.

-Ah, vale, veo que al menos alguien nos recuerda…

-Como para no hacerlo…

Y así, charlando animadamente, los dos se dirigieron a mantenimiento en busca de la llave del almacén del escenario. Afuera la gente seguía discutiendo.


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Al mismo tiempo, las Dazzlings esperaban al enfrentamiento final esa noche haciendo tiempo en la residencia; como había sido un día largo, tanto Aria como Sonata optaron por descansar un poco, aunque Adagio no podía dormir. Se levantó de la cama, dejando a los demás dormir, y salió al pasillo, donde estuvo caminando hasta llegar a un pequeño salón cercano donde había varios sofás, una televisión apagada, varias máquinas expendedoras, un dispensador de prensa y revistas y un ventanal desde donde se podía ver gran parte del instituto. La chica se quedó allí, observándolo en silencio y con actitud pensativa.

-Te veo un poco agitada…

Adagio se dio la vuelta ante esa sorpresiva voz y vio a Aria mirándola con gesto inquisitivo.

-No es nada, tan solo pensaba sobre lo que haremos a continuación una vez que hayamos terminado aquí…

Por un momento Aria no dijo nada, pensando en lo que Adagio la había dicho.

-¿Y qué haremos entonces?

Adagio abrió la boca para hablar, pero entonces se encontró con que no tenía nada y no supo qué decir. Aria se dio cuenta enseguida e inquirió.

-No lo sabes ¿no?

Aunque algo reticente a admitirlo al principio, finalmente la chica murmuró.

-No… no lo sé.

-¿Acaso dudas de nuestro éxito?

-¡No, claro que no! Es solo que… quiero asegurarme que, una vez que tengamos de vuelta nuestra magia, todo salga bien para vosotras.

-Y para ti también, este es nuestro esfuerzo después de todo. Estamos juntas en esto.

Adagio tan solo asintió con la cabeza, sin decir nada más y quedándose callada. Aunque al cabo de poco tiempo comentó.

-Descansa un poco, necesitaremos estar lucidas para esta noche.

-En ese caso tú también deberías ¿no?-añadió Aria, con tonito obvio.

Ante eso Adagio la miró de refilón, ocultando como podía un gesto un tanto sorprendido ante ese comentario.

-Ahora voy yo, ve yendo tú.

Aria no dijo nada más y se alejó, ocultándose de la vista en cuanto giró por el pasillo. Adagio se quedó allí un rato más hasta que finalmente siguió sus pasos en dirección hacia la habitación.


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El resto de horas pasaron rápidamente y las tres se dirigieron al escenario donde la gente ya estaba comenzando a juntarse; todo el instituto estaba allí, a punto de caramelo, y eso era algo que ellas tres sabían muy bien. Lloyd y Sg iban en todo momento con ellas, sin separarse en ningún momento.

La primera en actuar sería Trixie y su banda, por lo que ellas esperaron pacientemente tras bastidores a que terminaran. Ases en la manga volvió a sonar, esta vez con mucha más fuerza y dinamismo que la última vez, claro indicativo de que el hechizo acuciaba a Trixie a ganar. Aunque a esas alturas eso no preocupaba a ninguna de las tres, puesto que dentro de poco obtendrían el premio gordo. Adagio no dejaba de mirar todo el rato a las rendijas de la trampilla, esperando a ver surgir la tan ansiada magia.

-¿Dará resultado? Está tardando un poco…-comentó Aria, algo impaciente.

-Sí, ya verás como sí, tan solo espera.

-Agh, lo sé, pero es que tanta espera me está matando…

Adagio no podía decir que no a eso, aunque en ese momento prefirió guardarse sus comentarios, permaneciendo en silencio. Para entonces la canción de Trixie estaba a punto de acabar.

Tengo ases en la manga y me debéis creer, que os dominaré, porque yo tengo poder

Como la última vez, Trixie alargó la tonada todo lo que pudo y puso la puntilla con una serie de fuegos artificiales justo al final, quedando de lo más vistoso. Una vez que terminó con su actuación bajaron del escenario, no sin antes dirigirse a ella con tonito pretencioso.

-Intentad superarlo.

Ante eso Adagio comentó con preocupación fingida.

-Oh, vaya, no sé si podremos…

Las tres se rieron tontamente, como quien no quiere la cosa, aunque justo en ese momento Adagio vio algo y las mandó callar. Y es que de las rendijas de la trampilla comenzó a salir un humillo verdoso traslúcido que emanaba una energía sin parangón. La sonrisa de las tres chicas se ensanchó al máximo.

-Muy bien, chicas, llegó el momento… ¿preparadas?

-Huy, sí…-masculló Aria, con ganas.

-¡Sí, sí! ¿Metemos otra vez a Lloydi y Sg en la actuación?-inquirió en ese momento Sonata, igual de animada.

-No, esta vez es serio, mejor que esperen aquí, entre bastidores.

Justo después Adagio se acercó a Sg, haciéndole arrumacos varios y dirigiéndose a él.

-Muy bien Sg, querido, ahora pórtate bien y quédate aquí mientras nosotras nos encargamos de todo ¿vale? Cuando terminemos tendré un regalo muy especial para ti…

Esas últimas palabras las pronunció en un alargado susurro en su oído, junto con un pequeño y juguetón lametón en la oreja.

-Sí, señora…-asintió el chico, con voz mecánica.

Por su parte Sonata hizo lo mismo con Lloyd.

-¿Has oído, Lloydi? Quédate aquí, pórtate bien y quizás yo también tenga algo muy especial para ti…-susurró la chica, dándole un lametón en una mejilla.

-Lo que tú me mandes, mi dulce taco.

Una vez que tuvieron todo listo las tres salieron al escenario al tiempo que la música comenzaba a sonar y ellas empezaban a cantar; el humillo verde flotaba en el aire alrededor de ellas creando un ambiente de lo más peculiar, al tiempo que sus colgantes brillaban en un halo de luz roja, absorbiendo toda la magia al son de la música y su canto. Captando la atención del público en menos de un minuto si quiera y notando cómo la magia comenzaba a fluir a través de ellas, comenzaron a cantar de verdad.

Este es nuestro show, quedaros y sabréis
Es nuestro momento, el vuestro se acabó


Para entonces las tres podían notar cómo su cuerpo comenzaba a estremecerse, reuniéndose la magia en un solo punto y comenzando a actuar en ellas. Aprovecharon ese mismo momento para asegurar al cien por cien a la multitud lanzando sobre ella una ondas de color rojo que los dejaron completamente idiotizados.

La onda sentirás, muy cerca estallará
No os podréis marchar, aquí os queréis quedar


Fue en ese justo instante cuando notaron como la magia estallaba en su interior, comenzando a transformarse y flotando en el aire, sintiendo cómo el sopetón de energía sacudía sus cuerpos, cambiándolos. Adquirieron unas pequeñas alas que se asemejaban a sus aletas dorsales originales, aunque también las surgieron unas orejas de poni y su pelo creció un poco más, asemejándose a una cola.

-Agh, atributos de poni ¿por qué?-oyó en ese momento Adagio a Aria en su cabeza, con tono molesto.

-Magia de ponis, quizás sea por eso… no te desconcentres-la reprendió por su parte ella, telepáticamente.

Aprovechando el momento siguieron cantando al mismo tiempo que se iban transformando.

Nos adorareis, y debéis amarnos
No nos ignoréis, nos recompensareis
Nos necesitas, escucha y mira
Nada nos detendrá


Era en ese momento cuando Adagio podía sentir cómo su vieja fuerza volvía a estar con ella, sintiéndose eufórica y con ganas de cantar constante y frenéticamente. Las dudas sobre qué hacer que sentía horas antes se disiparon, comenzado a ver algo en su cabeza. Primero el pueblo, peinando todas sus calles, y sin dejarse ningún solo hueco. Luego, la ciudad, la cual estaba a unos pocos kilómetros de allí, siguiendo todo recto la carretera hacia el norte. Y, a partir de allí, el estado entero. Y luego el país. Y, ya que estaban, el mundo entero.

-¡Sí! ¡¡Sí!! ¡¡Ahora sí!! ¡¡Nos recordarán, aunque no sea en Ecuestria!! ¡¡El mundo sabrá que alguna vez llegamos a existir!!-pensó Adagio, pletórica.

Miró por un momento tanto a Aria como a Sonata, las cuales estaban igual de pletóricas que ella. Fue entonces cuando, por primera vez, esbozó una sincera y radiante sonrisa, pensando en lo más hondo de su ser.

-Por fin podré cumplir con mi promesa…

Por un breve instante se perdió en sus propios recuerdos. Pero entonces, en ese mismo momento, notó cómo una magia muy parecida a la suya surgía de improviso, junto con un canto.

Oh, oh oh-oh-oh, la música está en ti
Oh, oh, oh-oh-oh


Justo después le siguió un breve pero potente solo de guitarra, mientras que el canto resonaba por todo el lugar, despertando por un momento a todos los alumnos.


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Oscuridad, todo estaba envuelto en una negrura que no me dejaba ver ni oír nada. Era como si no existiera, sentía cómo respiraba, cómo mi corazón latía, pero no había nada más. Aunque intentaba pensar con todas mis fuerzas no podía sacar nada en mi mente, la cual parecía estar abotargada. Esa opresiva sensación seguía ahí, y no me dejaba hacer absolutamente nada. Ni siquiera gritar.

Pero entonces, en ese mismo instante, un rayo de luz iluminó por un segundo esa oscuridad. Fue cuando pude oír algo.

La música está en ti

Esa melodía inundó mis sentidos, los cuales comenzaron a despertar.

No necesito que me aclamen al cantar
No estoy buscando aquí la popularidad

Solo he venido aquí, para traeros
la música, la música
la que llevo en mi interior

La escucharás (¡Sí!)
Y seré libre.
Lo soltaré, (¡Todo!)
Y que suceda.

Está en nuestro interior,
Y la música hablará.
¡Y lo liberará!


Esa música fue como un soplo de aire fresco, la oscuridad se retiró y la luz regresó, tambaleándome por un momento y estando a punto de caerme, pero me apoyé a tiempo en un altavoz y pude evitarlo.

-Agh, mierda… ¿dónde estoy?-mascullé yo, algo mareado.

Giré la cabeza y vi entonces a Lloyd a mi lado, igual de desorientado que yo.

-¿Qué co*o ha sido eso? ¿Qué ha pasado?-inquirió el chico.

-No lo sé, recuerdo que… ¡ah, mierda, son ellas, están aquí!-mascullé entonces, recordándolo todo de golpe.

-¿De qué me…? ¡Ah, j*der, espera, sí, Sonata, no!-hizo lo propio Lloyd.

Fue entonces cuando levantamos la vista y vimos a esas tres flotando en el aire y semi transformadas.

-Oh, mierda…-musitó Lloyd.

-¡No, espera, mira allí, en la colina!-exclamé yo, señalando al fondo.

-¿Qué? ¡Ah, son las chicas! ¿Y Vinyl?-inquirió Lloyd, extrañado.

-Sí, aunque ¿soy solo yo o tiene lo más parecido a un cañón de bajos?

-¿Pero qué rayada es esta?

Sin embargo, en ese mismo instante, oímos a Adagio comentar en voz alta.

-Así que las Rainbooms quieren convertir esto en una verdadera batalla de bandas… pues que empiece.

Fue entonces cuando comenzaron a cantar, sintiendo enseguida cómo la oscuridad regresaba y dejándonos completamente off en meros segundos.


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¿Cómo era posible? ¿Cómo habían podido escapar esas siete? Todas esas preguntas se agolpaban en la mente de Adagio, que no tardó nada en reaccionar, cantando de seguido.

No os lo esperareis, pronto lo veréis
Vamos a acabar con vosotras sin dudar


Gracias a esos versos todo el mundo volvió a caer sumido en un control total, mientras que, entre las tres, comenzaban a concretar algo rápido.

-¡Oh, maldición! ¿Qué hacemos, qué hacemos?-inquirió Aria, telepáticamente.

-¡Calmarnos, eso lo primero! Ahora mismo estamos a tope, podemos usar nuestra propia voz para frenarlas-sugirió Adagio rápidamente.

-Vale ¿ideas?-quiso saber Sonata, un poco nerviosa.

Adagio tan solo necesitó unos pocos segundos para sacar algo que las pudiera servir.

-Figuras astrales, así evitamos tener que acercarnos ¡ahora!

Tan solo hizo falta pensar un poco, de un fogonazo color rojo intenso proveniente de sus colgantes surgieron tres figuras astrales de las tres chicas pero en su forma original, la de tres sirenas de Ecuestria.

De esa forma estuvieron manteniendo a raya a las Rainbooms y luchando contra ellas mano a mano, usando grandes cantidades de magia condensada en ondas de choque con formas de todo tipo. Trataron de separarlas y combatirlas una a una, pero en cuanto tuvieron la ocasión se reagruparon y combinaron sus voces, consiguiendo ponerlas en jaque. Fue en ese momento cuando Adagio se percató de que Sunset Shimmer estaba apartada, lo que era aún mejor.

-Je, ya sabía yo que esa chica no valía para nada, es demasiado débil-se dijo a sí misma, vanagloriándose por ello.

Sin embargo, y para su súbita sorpresa, vio que la lanzó una desafiante mirada, comenzando entonces a cantar.


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De nuevo envuelto en esa densa oscuridad, aunque esta vez consciente de lo que ocurría, traté por todos los medios de zafarme de ella, pero esta no me dejaba apartarla por mucho que lo intentaba.

-¡Agh, maldita sea, déjame salir!-grité con todas mis fuerzas en lo más profundo de mi mente.

Aunque, en ese instante, pude distinguir una preciosa voz que me era familiar cantando no muy lejos de allí.

Nunca me destruiréis a mí, no romperéis esta parte de mí
Mis amigas me apoyarán, no canto para ser más popular


-Sunset…-susurré entonces.

A mi alrededor la oscuridad comenzó a diluirse poco a poco, mientras que ecos de su hermosa voz comenzaban a resonar cada vez más y más alto, combinada además con otra voz que también me era familiar.

Ahora debéis saber, que no podéis vencer
Nuestra música está a punto de estallar
Intentareis luchar, de nuestra parte está la luz de la amistad


La oscuridad a mi alrededor comenzó a resquebrajarse poco a poco, dejando entrar una luz muy brillante e intensa que me dejó ciego por unos instantes, teniendo que cubrirme los ojos.

Está en nuestro corazón, veréis la música estallar
Porque juntas lucharemos contra la oscuridad


Fue en ese mismo instante cuando un fuerte resplandor multicolor peinó mi mente, despejándola por completo y volviendo al mundo real junto con Lloyd.

-¡Uouh!-mascullé yo, echándome hacia atrás.

-¡Ostia, qué subidón!-hizo lo propio Lloyd.

Vimos entonces que tanto las Dazzlings como las sirenas flotantes se habían quedado rezagadas justo delante de nosotros, como si se las hubiera acabado las pilas o algo por el estilo. En la colina pudimos ver a las chicas imbuidas en un aura brillante, aunque eso no fue todo, puesto que pude ver cómo Sunset se envolvía ella también en la misma, sin dejar de cantar. Comprendí al instante lo que pasaba y esbocé una gran sonrisa, sintiéndome tremendamente orgulloso de ella.

-Esa es mi niña…-mascullé por lo bajo, sin poder evitarlo.

-¡Ostia!-exclamó Lloyd, genuinamente asombrado.

Al mismo tiempo la letra de su canción resonaba en nuestra mente, cantándola junto con ellas, como si me la supiera de toda la vida.

Cantaremos la canción, bailaremos sin parar
La amistad es nuestra fuerza, cantar, cantar

Está en nuestro corazón, veréis la música estallar
Porque juntas lucharemos contra la oscuridad

Cantaremos la canción, bailaremos sin parar
La amistad es nuestra fuerza, cantar, cantar, cantar


Para entonces el aura brillante se alzó sobre las nubes y se concretó en la figura de un enorme alicornio brillante con la crin y cola de color arcoíris. Por mi parte me expresé con fuerza.

-¡¡Oh, sí!!

Por su parte, Lloyd se expresó a su manera.

-¿¡Pero qué cojones?!

Aunque antes de que pudiéramos decir nada más, el etéreo alicornio disparó un enorme arcoíris en dirección hacia las sirenas, al tiempo que nosotros nos cubríamos tras un altavoz.

-¡¡Su p*ta madre!!-exclamó Lloyd, flipado.

-¡¡Oh, sí, eso es!! ¡¡Taste the rainbow, madafacas!!-grité con todas mis fuerzas y tremendamente emocionado.

La luz multicolor inundó el escenario, al tiempo que las figuras astrales de las sirenas se hacían pedazos, pudiendo además oír como los colgantes en sus cuellos se resquebrajaban hasta acabar destrozados.

En cuanto la luz pasó nos asomamos y vimos a las interfectas recogiendo los pedazos e intentando cantar, aunque para nuestra sorpresa comenzaron a desafinar de manera particularmente horrible.

-Ostias…-comentó Lloyd.

-Joder, las abandonó el repertorio parece ser-hice yo lo propio.

De igual forma el resto de estudiantes las abuchearon, lanzándolas de todo, desde fruta hasta gelatina en bloque, cayendo una a nuestro lado.

-¿Gelatina en bloque? ¿Quién co*o se trae gelatina en bloque a un concierto?-quiso saber Lloyd, chocado.

-Pues alguien con mucho dinero, porque vamos, ochenta dólares en el wal-mart-comenté de seguido, mirando la etiqueta.

-Joder…

Las Dazzlings, ya desprovistas de todo poder, salieron corriendo por el otro lado del escenario y pudimos salir nosotros, apareciendo de repente ante todo el mundo, aunque apenas nos hicieron mucho caso. Aunque sí que llegamos a ver a ciertas dos personas corriendo hacia nosotros con los brazos abiertos y recibiéndolas de igual forma en cuanto subieron al escenario. Abracé con todas mis fuerzas a Sunset y la besé con ganas, al tiempo que Lloyd y Pinkie hacían lo mismo. Ésta vez la gente nos hizo más caso, dejando escapar un "oooh" digno de la serie de comedia más costumbrista, y empezando a corear justo después: “¡Qué bonito, qué bonito, qué bonito!” Ante eso tan solo nos reímos con ganas, volviéndonos a dar otro beso y esta vez aplaudiendo todo el mundo.

-Pero bueno, qué escándalo, madre mía, reservaos un poco…-comentó en ese momento Applejack con tonito, subiendo al escenario junto con las demás.

-¡Eso, eso, iros a un hotel!-exclamó Rainbow.

-Oh, por favor chicas, dejadles disfrutar, el reencuentro siempre es la parte más bonita-comentó Rarity.

-Cierto es que después de todo lo que ha pasado es reconfortante…-murmuró Fluttershy.

La única que no dijo nada fue Twilight, la cual nos miraba con curiosidad, llegando a comentarme enseguida.

-Nos conocemos, creo.

-Sí, hace ya varios meses, en el baile de otoño, cuando Flash te presentó.

-Ah, sí… aunque a ti no te conozco.

-No, soy LloydZelos, encantado-murmuró él.

Por un momento Sunset cogió uno de los pedazos de los colgantes, comentando de seguido.

-Esto explica por qué eran tan importantes para ellas…

-Sí, y ahora que hemos podido neutralizar su poder tan sólo son tres adolescentes inofensivas-añadió Twilight.

Quise decir algo, aunque en ese momento oímos una voz familiar exclamar.

-¡Rainbooms para siempre!

En un visto y no visto, Flash apareció de improviso y dio un gran abrazo a Twiligh, al tiempo que decía.

-¡Eso ha sido increíble!

Por un momento hubo un breve instante en el cual las demás se rieron tontamente, aunque yo miré al par ceñudo y Lloyd comenzó a gruñir por lo bajo. Aunque, antes de que hubiera nada más, Trixie apareció de improviso entre los dos, cortándolos de golpe.

-¡Puede que hayáis derrotado a las Dazzlings, pero nunca tendréis la sorprendente y explosiva habilidad de la gran y poderosa Trixie!

Tras eso hizo explotar una bomba de humo y se esfumó rápidamente.

Estuvimos hablando un rato más, principalmente de quien sustituiría a Twilight, siendo la propia Sunset demostrando una gran técnica con la guitarra.

-Vaya, cielo, no me dijiste nada…-murmuré yo, anonadado.

-Bueno, nunca surgió la ocasión-dijo ella, guiñándome un ojo.

Finalmente nosotros dos nos retiramos, ya que en ese momento nos sentíamos cansadísimos, como si nos hubiera pasado por encima una apisonadora. Sunset supuso que era por efecto de la magia que nos había tenido prisioneros, cosa que confirmó la propia Twilight, por lo que nos despedimos de ellas, las cuales nos dijeron que nos llamarían mañana.

Mientras nos dirigíamos para la residencia, comenté.

-Bof, qué día más largo…

-Ya ves, estoy agotado, no sabía que estar agilipollado cansaría tanto…

Nada más llegar, en cuanto tocamos la cama nos dormimos al instante. Afuera, el resto del pueblo dormía.

Te voy a escribir toda enterita... cachito a cachito... con todo lujo de detalles...
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor LloydZelos » 10 Sep 2015, 13:39

Y así es cómo por los preparativos para la con y otras cosas no tuve tiempo de comentar y se me acumularon dos :( Bueno, al lío.

Cuando vi que había nuevo capítulo me dije "qué bien, es hora de una lectura agradable y diver-"

Capítulo 13
Ya no quiero tu querer


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Estaba claro que estas tres iban a tocar los huevos en algún momento. Pero antes que ellas viene Luna, aka "la troll hija de su madre" que aplica la democracia de sus bajos. ¡Bieeeeeeen, un día lectivo de cuatro gatos con gimnasia incluida! ¡Y todo porque no se te ocurrió proponernos de asistentes! ¡Muérete! :D2

-Así que Sg… y cuéntame, Sg ¿sabes dónde puedo encontrar la cafetería?-inquirió ella, mirándome de arriba abajo y con tonito sensual.


Pero a ver, Adagio.

Trataba de hacer frases enteras, pero por alguna extraña razón no lo conseguía; quizás fuera por la extrema congoja que sentía en esos momentos, que me atenazaba y apenas me dejaba hablar. O igual era por la manera en que Adagio me miraba, cada vez me sentía más y más embobado con su sola presencia, incluso me dio la sensación de que movía sus caderas rítmicamente.


Adagio, quieta.

-Ah, no lo sé, dímelo tú…-murmuró ella, casi en un susurro y acercándose a mí.


Adagioooooo.

Y entonces, antes de que pudiera decir nada más, o tratar de escapar, Adagio comenzó a cantar; y no cualquier cosa, no, qué va. Las notas del canto de llamada del songbird comenzaron a sonar de manera hipnótica y hechizante, sumiéndome poco a poco en un sopor del que me fue imposible salir. Al tiempo que las cantaba Adagio también contoneaba sus caderas, acercándose un poco más a mí y rozando su pelvis contra la mía, mareándome un poco más. Aunque no se quedó sólo ahí, sino que continuó con su canto, acercándose a mi oído y susurrándome las últimas notas. Justo después sentí un intenso escalofrío recorriéndome la espalda y, al segundo siguiente, no hubo nada.


PERO ADAGIO POR FAVOR :ppomg:

Mira que en Rainbow Rocks quedó claro que estas tías zorrean como buenas sirenas que son y esta era la peor de las tres, pero j*der, esto es demencial. Se me ha puesto la piel de punta y el vello de gallina, qué p*ta rata. Y espera que yo también tengo lo mío.

-So… So… So…

-¡Sí, soy yo, Sonata! ¡Te acuerdas de mí! ¡Oh, eres un amor!-exclamó la chica, dándole un abrazo.


Tía, se llama memoria, las manos.

-¡Qué bien, estoy tan contenta, podemos ponernos un poco al día, contarnos cómo nos ha ido, pasar tiempo juntos! Porque… bueno, lo he estado pensando mucho desde entonces, fuiste muy amable conmigo, ese gesto fue muy especial para mí…

-Eh… ¿eh?

-Quería decirte que… yo…


SONATA LOS SHOJOS :ppomg:

Sin embargo Sonata no parecía muy convencida, llegando a ver enseguida lo que pasaba; por un momento su cara mostró tristeza y desasosiego, pero luego cambió por una más seria y molesta. Fue entonces cuando estrujó la foto y masculló.

-No… Lloyd será mío…

-¿¡Eh?!

Al segundo siguiente Sonata abrió la boca y comenzó a cantar un ritmo que le era muy familiar, concretamente el estribillo de Ambiguous de Gardinelia. Nada más escuchar su voz pudo notar cómo sus músculos se desentumecían, al tiempo que su mente comenzaba a nublarse cada vez más y más. Con cada nota que ella cantaba, menos control tenía sobre sus pensamientos, como si estos comenzaran a perder sentido y disolverse en su mente, mientras que la voz de Sonata se iba adueñando poco a poco de su voluntad. Lo último que oyó fue la risita divertida de la chica antes de caer en la más absoluta nada.


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La madre que la parió. Mira que me esperaba que la tía fuera una yandere del copón, pero esto es absurdo. Dios mío qué mal rollo. Y encima con esa canción que me encanta. Hijapuuuuuuuuuuu.

Esa frase dejó del todo descolocada a Sunset, la cual sintió como si la hubieran atravesado el corazón con una estaca.


Y empezaron los feels y de forma gráfica. Agüita colega cómo me has dejado con esa frase.

-¡Y también tienen a mi Lloydi! ¡Eso no se hace, no se va por ahí robando los novios de las demás, mala bruja, desconsiderada!-exclamó Pinkie, con rabia.


Sé que es un momento de ira, miedo y desesperación, pero imaginarme a Pinkie diciendo debido a su carácter mala bruja y desconsiderada a una zorra malparida que ha hecho tal burrada tiene cierto punto cómico innegable :qmeparto:

-Sí. Sg, querido.

-¿Sí, señora?

-Si fuiste tú quien llegaste a descubrirnos aquella vez en el polígono industrial, es obvio pensar que, de alguna forma, sabías de nosotras. Quiero que me lo cuentes todo.

Sg asintió con la cabeza mecánicamente, cogiendo aire y empezando a hablar. La sonrisa de Adagio se fue pronunciando más y más con cada palabra que salía de su boca.


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Descripción gráfica de Sg


Y así es cómo todo se fue a la p*ta mierda. Todos estos meses de coartada, la ayuda del anónimo, la escolarización, el trabajo, las amistades, los noviazgos con las chicas... Todo acaba de entrar en estado crítico al conocer estas putas nuestro secreto. A ver qué pasa con ello, porque bueno nada. Y j*der con el momento envidia de Aria :elrisas:

-Bueno, es posible que esas tres tengan a Lloyd y a Sg, pero míralo así. Ellas nos los han arrebatado por medio de un hechizo, pero no tendrán la oportunidad de conocerlos como los conocemos nosotras. ¿Qué es lo que más te gusta de Lloyd?

Esa pregunta hizo reaccionar a Pinkie, la cual sonrió por primera vez y hablando inmediatamente después.

-Me gusta sobre todo esa seriedad que tiene, que en realidad es una doble pared sobre la que esconde su lado más alegre y cariñoso y que sólo yo soy capaz de romper. Y cada vez que lo consigo es cuando los dos estamos en sintonía, entendiéndonos mutuamente. Ése es mi Lloydi.

Sunset sonrió, contenta por haberlo conseguido, pero en ese momento Pinkie saltó.

-¿Y tú? ¿Qué es lo que más te gusta de Sgi?

Ante esa pregunta la chica esbozó otra sincera sonrisa, contestando de seguido.

-Lo bueno que es con todo el mundo y lo dispuesto que está siempre a ayudar a los demás. Siempre estuvo ahí para mí, sin desfallecer en ningún momento, tratando de animarme y hacerme sentir mejor. Si no hubiera sido por él todo hubiera sido más complicado. Le debo tanto…

Las dos chicas se quedaron calladas, recordando todos esos buenos momentos compartidos con ambos chicos y animándose un poco más.

-Es por eso por lo que debemos intentarlo ¿no crees? Quiero recuperar a mi novio, y no dejaré que unas sirenas amargadas me lo quiten. ¿Qué me dices?-inquirió Sunset.

-¡Cuenta conmigo, hermana!-asintió Pinkie por lo bajo.

Ambas se rieron con confidencia, al tiempo que la rosada abrazaba a Sunset, susurrando después.

-Gracias Sunny…

-No, gracias a ti, Pinkie, por ser mi amiga…

-Oh, pues claro que sí, tontita.


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Bravo. Esta escena no solo conecta con mi charla con Igneous, completando lo que piensa cada miembro de la pareja, sino que aporta lo mismo de Sunset sobre ti y crea un momento clásico de "charla de amigas confidentes con algo en común". Seguro que es una trope, pero no me sé el nombre. El caso es que era algo muy necesario y te ha quedado muy bien, pasando de la desesperación y el miedo al ánimo por los buenos recuerdos y la esperanza.

Y cada vez estoy más convencido de que el supernintendo Discord trama algo. Ese cabrón sabe demasiadas cosas :ajhuh:

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Esa mañana amaneció serena y tranquila, como preludio a un gran y glorioso día en el que solo ellas tendrían cabida; aunque ya llevaban un tiempo durmiendo en la suavidad y comodidad de una cama, a Adagio aún la costaba un poco acostumbrarse a despertar bien, tranquila y realmente descansada. Se reincorporó en la cama y vio a Sg agazapado a su lado, durmiendo como un bendito. En la otra cama vio a Sonata y Aria durmiendo tranquilamente, con Lloyd justo en el centro de ambas, al tiempo que Sonata le sostenía entre sus brazos y con la cabeza apoyada en su pecho. Adagio esbozó una sonrisita mordaz, pensando de seguido.

-Así que tus propios juguetes ¿eh, Aria?


Empezamos fuerte el 14, ¿eh? j*der con los animes, ahora soy un protagonista de un harem con una asquerosa y una yandere en contra de mi voluntad y tú el perro de la zorra mayor. ¿Policía? ¿Hola? :S Eso sí, qué risa el momento rata de Adagio para hacer que Sonata se levante :elrisas:

Hablando de la amarilla, parece que tiene secretos. ¿Quién será esa otra persona? Porque, por lo que podemos ver, no son ni las directoras ni nadie del Consejo. ¿A estas alturas y con misterios nuevos? Interesante :ajhuh:

Se agradece que hayas prestado más atención a los grupos que la película (aunque, como en ella, nos hemos quedado sin el glorioso momento de Derpy y su banda :rarwhy:) , fue criminal que el hilo conductor de la misma, el concurso de bandas, no durase una mierda en comparación al resto del metraje. Es que es peor que lo que hicieron en la serie con las olimpiadas, que ya es decir. Dicho eso, las canciones molan en el buen o demigrante sentido según el caso (Snips y Snails, iros a dormir, por favor), y además has detallado por qué todo el mundo intenta boicotear a las Rainbooms. En la película se intuía, pero nunca está de más ahondar. Qué manipuladora es Adagio y qué asco da, en serio.

Hablando de asco, qué hijas de p*ta ella y Sonata con los encuentros del pasillo, tanto por los aires de "tengo a tu chico y encima vais a perder y no vais a poder hacer nada por evitarlo" como por la insinuación de nuestro secreto. Pura malevolencia y una forma de desarmar moralmente muy grande, añadiendo encima el rebozarle a Sunset por la cara sus inseguridades y pasado. Pero, por supuesto, debo destacar lo siguiente:

Para entonces Pinkie estaba tan alterada que apenas podía pensar con claridad; ver a Lloyd a su merced, sin que ella pudiera hacer nada por recuperarlo, la hacía hervir la sangre. Fue entonces cuando, en un intento desesperado por hacerle reaccionar, la chica se echó sobre él, exclamando.

-¡¡Lloydi, no dejes que te domine, sabes quién soy, despierta por favor, vuelve conmigo!!

-¡Eh, apártate de él! ¡Lloydi, deshazte de ella!-ordenó Sonata, con gesto enfadado.

Sin despeinarse en ningún instante, el chico acató ciegamente las órdenes de su carcelera y empujó a la chica rosada, la cual trastabilló hacia atrás, cayendo al suelo duramente. Ese gesto dejó helada a Pinkie, la cual sentía como si la hubieran atravesado el corazón con una lanza, la cual sintió como su pelo perdía vitalidad de golpe.

-Llo… Lloydi…

-¿Lo ves? No puedes hacer nada por recuperarlo, está bajo mi control total… al igual que todo el mundo cuando hayamos acabado aquí. Tan solo espera un poco y verás que siempre he tenido razón. Vámonos, Lloydi.

Sintiéndose más impotente que nunca, Pinkie les vio marcharse, al tiempo que en su mente se iba repitiendo ese mismo instante en el cual la persona que más quería en el mundo, aparte de sus amigas, la empujaba y la rechazaba de ese modo. Sabía que estaba hechizado, pero el simple gesto en sí la había dolido mucho más de lo que ella misma hubiera llegado a pensar que lo haría. Sin poder hacer nada más, Pinkie se quedó tirada en el suelo, apoyando su cabeza en sus rodillas y sin poder evitar llorar desconsoladamente.
-Lloydi…


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j*der... Sabía que iba a liarse por estar nosotros poseídos. Sabía que se iba a hacer daño, total ya salió algo así en la película. Pero esto... Sonata llamándome por el mismo apelativo que Pinkie como recochineo y modo de hacerla ver que ahora le pertenezco, lo de que hará lo que quiera conmigo, Pinkie actuando a la desesperada y yo tirándola al suelo por el trance, el shock que se lleva por ello hasta el punto de que se le alisa el pelo y se queda llorando acompañado por el recurso gráfico y doloroso del lanzazo al corazón... Se me ha quedado muy mal cuerpo y me ha dado muchísima pena :(

Lo de formar parte de la coreografía de "Under our spell" ha sido un LOL muy grande y lo has contado muy bien. Además de potenciar la actuación, es una potente arma desmoralizante para las chicas. Aunque, para desmoralizante e impactante, la pelea de Octavia y Vinyl (precedida de cabreos de las bandas a cada cual más descacharrante, me han matado los Planetarios y Derpy) que muestra una vez más cómo puede llegar a afectar la magia de las sirenas a una amistad. Buena manera de explicar lo de Spike y la gafas en la película, donde directamente aparecieron porque sí :ajwhine:

De nuevo otra escena de Adagio y sus secretos, me pregunto qué esconde esta tía. Pero bueno, pasemos a la actuación y AL MOMENTO:

Justo después Adagio se acercó a Sg, haciéndole arrumacos varios y dirigiéndose a él.

-Muy bien Sg, querido, ahora pórtate bien y quédate aquí mientras nosotras nos encargamos de todo ¿vale? Cuando terminemos tendré un regalo muy especial para ti…

Esas últimas palabras las pronunció en un alargado susurro en su oído, junto con un pequeño y juguetón lametón en la oreja.

-Sí, señora…-asintió el chico, con voz mecánica.

Por su parte Sonata hizo lo mismo con Lloyd.

-¿Has oído, Lloydi? Quédate aquí, pórtate bien y quizás yo también tenga algo muy especial para ti…-susurró la chica, dándole un lametón en una mejilla.

-Lo que tú me mandes, mi dulce taco.

Spoiler:
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Llevo mucho tiempo en el mundo del fanfiction. He leído de todo. Y esta es la primera vez que he sentido genuino terror y dosis inconmesurables de mal rollo, todo ello expresado corporalmente en forma de alejarme de golpe del ordenador mientras sacudía los brazos como para quitármelo de encima y verbalizaba varios "noes y "aaaahes". SOCORRO.

La batalla final cumple sobradamente como punto de tensión y clímax, aderezado además con un momento más de misterio por parte de Adagio con esa supuesta promesa y felicidad por poder cumplirla y reacciones muy acertadas de nuestra parte al despertar (ese "¿De qué me…? ¡Ah, j*d*r, espera, sí, Sonata, no!" es perfecto por su fidelidad :sisi3: ), además de un momento muy emotivo con la intervención y redención final de Sunset y tu orgullo emocionado por ello, y encima con la letra adecuándose al ritmo de lectura (aconsejo escuchar la canción mientras se lee). Y lo voy a decir sin tapujos: la escena del rayo de la muerte del alicornio cósmico gigante te ha quedado potente de cojones. Ese "¡¡Su p*ta madre!!" es perfecto, por cierto :sisi1:

-¿Gelatina en bloque? ¿Quién co*o se trae gelatina en bloque a un concierto?-quiso saber Lloyd, chocado.

-Pues alguien con mucho dinero, porque vamos, ochenta dólares en el wal-mart-comenté de seguido, mirando la etiqueta.

-Joder…


He visto lo que has hecho :sisi2: Y después de eso, preciosa y graciosa escena de reencuentro con una bala rosa y otra rojigualda volando a mach 5 por lo menos. He sonreído de felicidad y jocosidad mientras la leía, a pesar de que luego haya ocurrido cierto momento crítico que ha tenido que salvar Trixie. Lo siento, debo hacerlo.



Retorno a la residencia y caer como piedras, normal, estar mentalmente controlado más de un día entero pasa factura (o, mejor dicho, "no sabía que estar agilipollado cansaría tanto" :qmeparto: ). Nos acercamos al fin de la trama de la película, a ver qué pasa, que aún quedan muchos cabos sueltos (cómo hemos llegado ahí y cómo volver si es que queremos, por qué seguimos teniendo datos móviles y cobertura interdimensionales, cómo funcionan las conversaciones random de Skype, la identidad e intenciones del anónimo, nuestro secreto que ahora conocen las Dazzlings...). Épico arco de la trama en si, que aunque frustrante pero comprensiblemente corto (todo ocurre en dos días), no ha ido cojo de contenido ni de emociones de todo tipo.
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor agustin47 » 10 Sep 2015, 15:41

Leer "Lameton en la mejilla" y sentir un escalofrío de terror y el sudor frío empezar a correr por la frente. Pánico. Horror.
Los milagros no son gratuitos.

La ignorancia a veces puede significar felicidad, y en este caso, la nuestra resulta ser una verdadera bendición.


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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Sg91 » 10 Sep 2015, 16:35

Capítulo 15
No es un adiós, en un hasta la próxima


Shine like rainbows
Shine like rainbows
Shine like rainbows


En cuanto terminaron de cantar los dos nos pusimos en pie y aplaudimos con fuerza. Había merecido la pena levantarse poco antes de mediodía puesto que fue a esa hora cuando nos llamaron para que nos pasásemos por el escenario, ya que nos dijeron que tenían una nueva canción que habían compuesto de madrugada, entre todas, y trasnochando en una mini fiesta improvisada por motivo de su reciente éxito y aprovechando que Twilight se iba esa misma mañana.

-¡Bravo, bravo! ¡Me ha encantado, qué bonita!-exclamé por mi parte.

-¿En serio la habéis compuesto hace pocas horas?-inquirió Lloyd, aún atónito.

-¡Sí! Entre Fluttershy y Twilight estuvieron escribiendo los coros y el resto lo hicimos nosotras ¿no es genial?-inquirió Pinkie, toda contenta.

-Desde luego, y os ha quedado de fábula… cantas como los ángeles, cielo-piropeé a mi novia, con una sonrisita.

-Oh, gracias cariño…-murmuró ella, dándome un suave beso en los labios.

-¿Y yo canto bien también?-inquirió Pinkie en ese momento, acercándose a Lloyd.

-Claro que sí, tú siempre cantas bien…-asintió él.

-Oh, Lloydi, y tú siempre tan adulador…

-¿Lo has dicho para poder besarme o sólo por decir?

-Un poco de las dos cosas…

Ante eso los dos se rieron tontamente antes de darse un dulce y muy apasionado beso; los demás sonreímos tontamente, aunque en ese momento Applejack comentó de pasada.

-Curioso que Lloyd lo comente, ya que creo que es la primera vez que la oye cantar…

Fue entonces cuando el chico se separó de Pinkie, comentando nerviosamente.

-Ah, bueno, pero siempre supuse que lo haría ¿por qué no iba a hacerlo?

-Claro, claro, después de todo combina de maravilla con las demás…-añadí yo, saliendo del paso de la mejor forma posible.

Por unos breves instantes hubo un silencio que se nos hizo muy incómodo y densísimo, pero en ese momento oímos todos un audible y bastante alto gruñido que sirvió para romper el hielo.

-¿Qué ha sido eso?-inquirió Rarity, un poco asustada.

-Ha sonado como el gruñido de un rottweiler rabioso…-murmuró Rainbow, un tanto chocada.

-Lo siento, ha sido mi estómago…-admitió Lloyd, un tanto avergonzado.

-Oh, cielos, pues debes de tener un hambre atroz…-murmuró Fluttershy, algo preocupada.

-Sí, yo también, creo que esas tres no nos dieron nada de comer durante el tiempo que estuvimos idos…-supuse yo, sintiéndolo enseguida.

-¡En ese caso vayamos a arreglarlo! ¿Qué os parece si vamos a comer al centro comercial?-sugirió en ese momento Applejack.

-¡Sí, por favor!-exclamó Lloyd.

-Secundo la moción-añadí yo.

-Por mi vale-aceptó Rainbow.

-Suena como un buen plan, querida.

-¡Yay, sí, será divertido!

-Yo solo aviso, será mejor que vayamos a donde vayamos tengan la suficiente comida porque ahora mismo tengo un agujero negro por estómago-comentó Lloyd, como quien no quiere la cosa.

-¡Uuuh! ¿Puedo verlo?-inquirió Pinkie, fascinada.

-No, que te come.

-No si yo te como a ti antes…-murmuró ella, con gesto divertido.

-Eso habría que verlo…

Antes de que la cosa fuera a peor las chicas decidieron ir al lugar para reservar una mesa lo suficientemente grande para Lloydi y su estómago, mientras que nosotros nos volvíamos un momento a la habitación para ducharnos, ya que no olíamos a rosas precisamente, y cambiarnos antes de ir para allá. Fue bastante rápido puesto que el hambre acuciaba, y aunque aún no era la hora de comer eso nos daba igual, dándonos más motivos para llegar cuanto antes.

Una vez listos los dos nos pusimos en camino hacia el centro comercial, hablando de un poco de todo mientras tanto.

-Agh, por dios, el hambre me está matando…

-Sí, a mí también, veo plausible ahora mismo una pizza de carne y queso con orégano por encima y salsa picante…

-Oh, cállate, que me matas…

-Ya, estoy desvariando, es el hambre, no lo tengas en cuenta.

-Sí, me lo imagino… por cierto, ahora que me acuerdo ¿Qué ha sido de nuestro misterioso amigo? Entre que me quedé sin pistas de las que tirar y él dejó de contactar con nosotros no hemos vuelto a saber nada…

-Ya, y no sólo eso, no hemos vuelto a tener ningún contacto extra tecnológico con nadie más del foro, me parece que Elhme fue el último con quien hablamos…-recordé por mi parte.

-Ay, es verdad, me olvidé por completo de eso…

-Ya, y yo, con todo lo que ha estado pasando últimamente…

-Porque claro, ahora que parece haberse acabado como tal la historia al parecer ¿Qué va a pasar a continuación con nosotros?

Por un momento nos quedamos callados, mirándonos con cara de circunstancia y sin saber muy bien qué decir a continuación. Aunque, en ese mismo instante, unos gruñidos provenientes de nuestros estómagos respondieron por nosotros.

-Agh ¿qué tal si lo dejamos para luego?-sugerí yo.

-Sí, mejor, con el estómago vacío no se piensa muy bien…

Apretamos el paso sacando las fuerzas de debajo de las piedras y, en menos de quince minutos, llegamos al centro comercial, entrando por uno de los accesos laterales. Sin perder más tiempo nos dirigimos a las escaleras mecánicas para subir al primer piso, donde tendríamos que coger otras para subir al superior, donde se encontraba restauración. Por suerte no había nadie más en las primeras, por lo que las tuvimos para nosotros, dejándonos subir por ellas.

Aprovechamos ese momento para hacer mano del móvil y preguntar a las chicas que dónde estaban. Aunque yo, por un breve momento, alcé la vista por si las veíamos cerca; fue entonces cuando, en un visto y no visto, una sombra pasó por delante del otro lado de las escaleras, sin llegar a distinguirla del todo. Justo después, y también de la nada, una serie de cajas con la firma de Pikolín en ellas cayeron hacia nosotros, sin apenas darnos tiempo a reaccionar.

-¡¡Lloyd!!

El chico alzó la cabeza justo después, aunque para entonces las cajas habían caído sobre nosotros, haciéndonos perder el equilibrio y comenzando a caer hacia atrás de forma lenta e inexorable. Por un momento pareció que el tiempo se había frenado de golpe, pudiendo ver muy bien tanto el momento del impacto como el de la caída. Todos los colores a nuestro alrededor se difuminaron de golpe, pronto dejamos de sentir nada, olvidando entonces que llevábamos los móviles en la mano. En cuanto estuvimos a punto de hacer impacto contra los escalones, todo fundió a negro y dejó de ser. Y, justo después, respiré de nuevo.


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Nada. No había nada a mí alrededor. No se oía nada, no se veía nada, era como si estuviera en medio de la nada ilustrada. Tan sólo podía oír los latidos de mi corazón y los ruidos de mi acompasada respiración. La sensación era extraña y difícil de explicar, aunque me notaba como si flotara o como si estuviera tumbado sobre algo blando y mullido. Al cabo de unos breves momentos que me parecieron una eternidad, comencé a ver una luz blanca que se extendía ante mí, haciéndose cada vez más y más brillante. Los colores empezaron a regresar y formas abstractas comenzaron a tomar forma delante de mí, llegando a oír una voz muy lejana resonar en la distancia.

-¡Oh, dios mío, están despertando!

Fue entonces cuando, de golpe y porrazo, todos mis sentidos despertaron de nuevo, notando cómo mi cuerpo se volvía a mover y sintiéndome bastante agarrotado. Abrí poco a poco los ojos y, delante de mí, varias caras comenzaron a hacérseme familiares. La primera que vi fue la de un chico con gafas y perilla, de pelo castaño claro y mirada escrutadora.

-A… ¿Astur?-mascullé entonces, llevándome un buen susto al oír mi propia voz.

-¡Sí, tío, soy yo! ¡Te acuerdas de mí!

-Pues claro que me… ¿Dennis?

-El mismo, tío, me alegro de ver que hayáis despertado.

-¿Despertado? ¿De qué me estáis…?

En ese justo momento una voz ronca y algo tomada a mi lado masculló.

-¿Dónde estoy?

-¡Lloyd!-exclamó entonces una chica bajita, menudita y de pelo liso lanzándose sobre el infrascrito y abrazándole con fuerza.

-Ah… ¿Pinkie?-inquirió el chico.

-No, tontín, soy yo, Taila…

-¿Taila? No… pero…

Alcé un poco la cabeza y vi a más personas familiares mirándonos con expresiones airadas y reconfortantes, como si el vernos de nuevo fuera algo maravilloso o trascendental. Vi a Elhme, el cual se acercó a mí e inquirió.

-¿Cómo estás, tío?

-Ah, bien… pero… ¿Dónde estamos?

-En el hospital de La Paz, tío.

-¿Hospital? Pero… no entiendo nada…

Elhme quiso decir algo, pero en ese momento Dennis se adelantó y murmuró.

-Espera, Elhme, déjamelo a mí…

-¿Seguro?

-Sí, ya sabes que se me dan bien estas cosas…

-Sí, deja que las manos mágicas y sanadoras de Dennis le guíen-oí otra voz familiar comentar.

-Vigon, tío, ahora no…

-¿Qué? Era un comentario distendido, ya sabes, para mejorar la situación… vamos, K3, sabes que no iba con mala intención…

Antes de que alguien dijera nada más, Dennis se dirigió tanto a mí como a Lloyd y comenzó a hablar.

-Veréis, chicos, hace cosa de varios meses los dos quedasteis en la Vaguada para hablar de vuestras cosas, por lo que pudimos averiguar… y ya allí, tuvisteis un accidente que os hizo caer por las escaleras mecánicas de la puerta principal. Os disteis un golpe muy fuerte en la cabeza y… desde entonces habéis estado en coma… hasta ahora.

La noticia nos cayó como un cubo de agua helada, dejándonos completamente mudos. Lloyd se quedó con un gesto permanente de nada en su cara, mientras que yo, por mi parte, murmuré.

-Pero… eso no… no puede ser… no…

-Tranquilo tío, sé que debe ser duro de comprender, pero es lo que pasó.

-No, nada de eso… yo… nosotros… estábamos en…

Quise seguir hablando, explicarles todo lo que había pasado, pero me encontré con que nada más salió de mi boca después de esas sueltas e inconexas palabras. Era como si me hubiera quedado sin voz, pero hasta yo sabía que estaba ahí, sólo que no salía debido a los más recientes acontecimientos, que en ese mismo instante se me antojaban completamente irreales y falsos.

Aunque nuestros amigos estuvieron acompañándonos en todo momento, sin dejarnos nunca solos, aunque tuvieron que salir al pasillo en cuanto vinieron las enfermeras a atendernos. También vino un doctor a vernos para hacernos un rápido chequeo, haciéndonos unas cuantas preguntas. Aunque el mutismo de Lloyd permaneció en todo momento, por lo que el doctor le diagnosticó enseguida de mutismo selectivo motivado por el propio despertar, al cual nombró como algo más o menos común en ese tipo de casos.

Una vez que el doctor y las enfermeras se fueron para avisar a nuestros padres, nuestros amigos hicieron acto de presencia para sorprendernos con una videollamada del propio Volgrand desde un Starbucks en Oxford.

-¡Hey, me acaban de contar que ya habéis despertado! Menos mal, estábamos muy preocupados por vosotros ¿cómo estáis?

-Bueno, yo bien, aunque Lloyd ha caído en un mutismo selectivo, según el doctor…

-¿¡Sí?! Vaya por dios, espero que se le pase enseguida, tenemos que volver a grabar pronto, echo de menos su viperina lengua llena de ácido…

-Je, je, sí ¿has oído eso, Lloyd? Hasta Volgrand echa de menos tu denigrancia…

Sin embargo eso no hizo reaccionar a Lloyd, el cual siguió callado y mirando a la nada, con gesto vacío, preocupándome tanto a mí como a los demás.
Pocos minutos después llegaron nuestros padres a visitarnos, primero pasaron los de Lloyd acompañados de su hermana, descubriendo consternados lo que le había pasado. Estuve hablando un poco con ellos, explicándoles lo poco que recordaba del momento antes de caer en coma, aunque en realidad lo único que podía hacer era morderme la lengua y callar mis verdaderos sentimientos. También dejaron en su mesilla algunas de sus cosas que le habían traído, entre ellas su móvil, que el hospital le había guardado desde que nos ingresaron, una 3DS y varios libros. Después vinieron mis padres, mi madre me dio un gran abrazo antes de cubrirme de besos, y mi padre hizo lo propio, pero sin los besos. Estuve hablando un rato con ellos, contándoles lo mismo que les conté a los padres de Lloyd, aunque me sorprendieron al traerme varias cosas con ellos para mí, entre ellos mi móvil, el cual lo había tenido el hospital guardado desde entonces. Aunque en cuanto lo vi me quedé un tanto extrañado, ya que se trataba de un huawei blanco.

-Espera… ¿este es mi móvil?-inquirí yo, extrañado.

-Claro, lo compramos por navidad ¿no lo recuerdas?

En cuanto oí esas palabras pude notar cómo mi corazón saltaba en mi pecho, aunque me las arreglé para disfrazarlo un poco.

-Ah, sí…

También me trajeron mi 2DS y varios libros para que no me aburriera demasiado. No se pudieron quedar mucho más, como los padres de Lloyd, pero me dijeron que volverían visitarme mañana.

Tras eso el horario de visitas terminó y la habitación se quedó en silencio, con nosotros en ella. Por un momento me quedé mirando al techo, con expresión apesadumbrada y notando un gran escozor en mis ojos. Aunque, en ese mismo instante, oí la voz de Lloyd comentar algo, haciéndome reaccionar.

-Me cago en la ostia p*ta.

Fue un murmullo casi ininteligible, pero yo mismo lo llegué a escuchar, girando la cabeza hacia el chico.

-¿Lloyd?

-¿Qué co*o es esto?

Quise decir algo, pero entonces vi lo que le ocurría y preferí quedarme callado, dejándole desahogarse a gusto.

-¿Qué cojones? ¿Por qué? No… no… simplemente no… no, j*der, no… no… ¡no! ¡¡No!! ¡¡¡No, j*der, no!!! ¡¡¡¡¡Noooooo!!!!

Por mi parte no dije ni hice nada por pararle, puesto que entendía cómo se sentía. Era como si todo lo que había pasado hasta ese justo momento hubiera pasado para nada. Como si no hubiera tenido ningún propósito. Ya nada parecía ser real. Ni siquiera mi amor por Sunset, que seguía estando intacto desde el primer día que la conocí.

-¡¡No, j*der, no, no!! ¿¡Qué p*ta serranada es esta?! ¡¡No, no, no!! ¡¡¡Nooooo!!!

Mientras Lloyd seguía desahogándose y jurando en hebreo yo no pude hacer nada más que resignarme; intenté gritar, intenté quejarme, intenté decir algo, pero no me salía nada, por lo que preferí tumbarme, mirar al techo y no pensar en nada, mientras que los insultos y gritos desesperados de Lloyd me hacían compañía.

Aunque por un breve instante giré la cabeza y vi a mi móvil descansando en la mesilla; el huawei blanco. Cuando yo antes tenía un Samsung negro mierdoso que se congelaba cada dos por tres y era un auténtico dolor hacer algo con él.

Por simple instinto lo cogí, lo desbloqueé y me quedé mirando la pantalla por unos breves segundos; en ella se podía ver una foto que Sunset y yo nos hicimos tiempo atrás, dándonos un beso. Solté un respingo, aún sin creérmelo, y me fui por un momento a la agenda, viendo en ella los números de todas las chicas. Applejack estaba ahí, poco después de mi padre, seguida después de Fluttershy, Pinkie, Rainbow, Rarity y, por último, Sunset. Con el corazón a mil por hora y las manos temblorosas la seleccioné y luego le di a llamar, llevándome el teléfono a la oreja y esperando. Inmediatamente después dio señal y mi corazón se aceleró incluso aún más, comenzando a temblar de puros nervios. Tras unos breves toques cogieron al otro lado y, sin apenas voz, musité.

-¿Sunset?

Sin embargo una voz grave y algo tomada me dijo, con un marcado acento inglés.

-¿Quién? Me parece que se ha confundido, amigo…

-Ah… lo siento…-farfullé yo, también en inglés.

Tras eso colgaron al otro lado, dejándome parcialmente desmoronado; aunque en ese momento me recobré y, como por instinto, me metí en el wasap para seguir comprobando cosas. Nuestro grupo estaba allí, con todas las conversaciones reflejadas y guardadas, incluyendo las conversaciones por privado que llegué a hablar con Sunset. Cada vez más y más esperanzado fui también a la galería, encontrando todas las fotos que nos llegamos a hacer allí, entre ellas una grupal que nos llegamos a hacer tumbados todos juntos en nuestro lugar de retiro particular del instituto. Sunset estaba a mi lado, abrazada a mí con una radiante sonrisa dibujada en su cara. A nuestro lado Fluttershy miraba a cámara con un gesto tímido de lo más adorable, y a su lado una coqueta Rarity me regalaba una mirada de lo más sexy. A su lado Rainbow aparecía junto a Applejack, poniéndola los cuernos sin que ésta se enterara. Y justo al lado, Lloyd y Pinkie aparecían abrazados y apoyando sus cabezas el uno sobre el otro. No pude evitar sonreír ampliamente, comenzando a recordar muchas cosas. Aunque en ese momento los chillidos ahogados de Lloyd me llamaron la atención, apresurándome a avisarle.

-Lloyd…

-¿¡Qué?!-masculló él, mirándome con una mueca de furia grabada en su cara.

Yo tan solo alcé el móvil, mostrándole la foto en cuestión. Nada más verla su gesto se suavizó de golpe, cambiando la furia por una infinita y genuina sorpresa. Impulsado por el mismo presentimiento que me impulsó a mí cogió su móvil y estuvo comprobando él mismo lo evidente, cambiando rápidamente su humor. En un momento dado masculló.

-Entonces… ocurrió de verdad… no fue ningún sueño colectivo made in Telecinco…

-No… y no sabes tú bien lo que reconforta saberlo-murmuré yo.

-Ya, a mí también… aunque no entiendo… ¿cómo es posible? Quiero decir… los móviles son la prueba, pero aun sí ¿cómo ha pasado? Y si se supone que hemos estado en coma aquí mientras estábamos allí ¿cómo ha sido posible tal cosa? No entiendo nada…-argumentó Lloyd, muy acertadamente.

-Yo tampoco, pero si quieres mi humilde opinión ahora mismo me da igual…-me sinceré con él, mientras contemplaba una foto que le hice a Sunset tiempo atrás, en la que aparecía ella sentada en la hierba, posando para la cámara y dedicándome una de sus preciosas sonrisas que tanto me gustaban.

En ese momento Lloyd no dijo nada, por lo que asumí que también estaba perdido en sus propios pensamientos. Lo cierto era que ese descubrimiento había calmado mi agitado corazón y ahora respiraba mucho más tranquilo, siendo consciente que tanto mi amor por Sunset como la amistad que había compartido con las demás había sucedido y eran reales; aunque por otro lado me dolía por el hecho de que ya no podría volver a verlas, sobre todo a ella. Ahora sólo quedaban recuerdos, fotografías y conversaciones. Y eso era, en cierto modo, tanto reconfortante como doloroso a partes iguales. A partir de ese momento todo se concretó y, por un instante, todo estuvo bien con el mundo. Afuera un día limpio y brillante iluminaba Madrid.


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Mientras tanto, en un espacio y tiempo lejano y distante, una mente inquieta no cesaba de hacerse preguntas y más preguntas conforme cuantos más datos recopilaba. Trataba de hacer que las piezas encajaran y tuvieran sentido, pero mucho que lo intentaba, pronto descubría de nuevo que nada tenía sentido, al menos aparentemente. Sin embargo eso no la paraba, continuando en su tarea. Reflexiones imposibles de la luz, acumulaciones inconcebibles de energía, niveles de radiación muy anormales y que harían saltar las alarmas en cualquier país y hasta puntos que se salían de las gráficas danzaban ante su mirada, burlándose de ella y retándola a descubrir qué era lo que estaba pasando.

-No hay ninguna duda, Spike, definitivamente pasa algo raro en ese instituto.

Una serie de ladridos la respondieron inmediatamente después, a lo que ella continuó divagando en voz alta.

-Realmente nada de lo que tengo tiene sentido, y aun así son datos recopilados y contrastados… mira estos niveles de radiación, son dignos de Prípiat y Chernóbil. Y no hablemos ya de esos constantes registros de energía fluctuante alrededor de toda la zona. No tiene sentido, nada tiene sentido, y sin embargo está ahí. Y el epicentro de toda esta locura es ese instituto.

El perro de nombre Spike miró a la chica con gesto inquisitivo, a lo que ella murmuró.

-Lo sé, Spike, lo pienso demasiado, pero es que necesito dar una explicación a todo lo que está pasando. Y todo sería un poco más fácil si no fuera porque esos dos llevan desaparecidos desde hace casi ya una semana.

Inmediatamente después comenzó a caminar, dirigiéndose a otro lado, mientras seguía comentando cosas en voz alta. Spike la siguió moviendo el rabo.

-Con lo que me costó infiltrarme en el sitio sin llamar demasiado la atención… lo cierto es que no fue nada fácil ayudarles, pero era lo mejor que podía hacer, me daba una oportunidad de oro para investigar el lugar sin tener que acercarme demasiado. Pero claro, los procesos fueron complicados, no todos los días alguien trata de crear a dos personas y meterlas en el registro civil solo para dar más veracidad al asunto.

Finalmente llegó a una pequeña sala, dando la luz y acercándose a un tablón en el cual había un montón de fotos en las que aparecían seis chicas, las cuales estaban unidas entre sí mediante un hilo negro que las conectaba. En la esquina superior derecha aparecían dos mujeres de mediana edad, y en la inferior derecha una serie de personas, todas ellas alumnos del centro, con una serie de anotaciones pegadas en la parte inferior de las mismas.

-La última vez usé a esta tal Mistery Mint que les dejó el mensaje en la taquilla, aunque casi la descubren. No fue fácil pasarme por la directora del centro, pero necesitaba una garantía para que me hicieran los recados. Menos mal que coló, aunque lo cierto es que fue demasiado arriesgado, por eso preferí darle un tiempo al asunto de la infiltración. Pero claro, ahora que estos dos mastuerzos no están ¿cómo me sigo infiltrando sin llamar demasiado la atención? Voy a tener que ir yo misma uno de estos días, pero claro, de por sí ya es arriesgado.

Su mirada se posó en dos fotos colocada en la esquina superior izquierda, en las cuales se podían ver a dos chicos, uno rubio de ojos castaños y otro de pelo castaño oscuro y con gafas. Ambas fotos estaban conectadas a otras dos del grupo central mediante un hilo rojo.

-Agh… ¿dónde demonios os habéis metido? ¿Y quiénes sois realmente?-masculló la chica, mirando a las fotos fijamente.

Finalmente, tras unos pocos minutos más contemplando el tablón, se fue de allí, apagando la luz y dejando el cuarto en penumbra. Las fotos de los dos chicos se quedaron parcialmente iluminadas gracias a la luz del pasillo.


Ende… for now

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Y hasta aquí hemos llegado, señoras y señores. Pero tranquilidad que aún no ha acabado, aún quedan muchas cosas por responder y una película que ver, por lo que tendremos que esperar hasta entonces. Sé que muchos de vosotros querréis mi cabeza en un palo o verme colgado de un pino, pero os recuerdo que, en tal caso, escribir sería harto complicado, por lo que sé que sabréis esperar, siendo después ampliamente recompensados. Espero que os haya gustado, muchas gracias a todos aquellos que lo hayáis leído, y gracias especialmente a Lloydi que ha estado ahí siempre dando sus opiniones, ayudando con algunos detalles, correcciones y otros detalles menores. Nos leemos en Bronies curados de todo espanto ;)

Te voy a escribir toda enterita... cachito a cachito... con todo lujo de detalles...
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor agustin47 » 10 Sep 2015, 17:16

Como no tengo sombrero, me arranco el cuero cabelludo a mordiscos y te lo dejo a los pies.
Los milagros no son gratuitos.

La ignorancia a veces puede significar felicidad, y en este caso, la nuestra resulta ser una verdadera bendición.


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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor LloydZelos » 17 Sep 2015, 23:19

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Tócate los huevos Maria José.

Tras una cagada monumental por mi parte con lo de Pinkie cantando (ya lo dije en el segundo capítulo: "Si es que soy gilipollas" :sisi3: ) y salir bastante bien del paso en una escena muy graciosa (qué risa con lo de "No que te come" :qmeparto: ), yo me estaba escamando de que tardaras tanto en describir cómo llegábamos al restaurante. Me decía: "lo va a hacer, la va a liar". Y efectivamente: volvemos a nuestro mundo tal y como vinimos. Me cago en Pikolín, en serio, pero sobre todo me cago en quienquiera que sea el dueño de esa silueta que tiene toda la pinta de ser el responsable de nuestra involuntaria y repentina vuelta. Pero lo que ha sido demoledor de la hostia ha sido descubrir la "verdad", y nuestras reacciones más que acertadas: hemos pasado seis meses inolvidables en los que hemos conseguido trabajo, alojamiento, volver a una época perdida, hacer nuevas amistades, vivido una aventura épica como esclavos mentales y encontrado el amor en dos chicas maravillosas... siendo todo mentira. Yo creo que hasta te has comedido en lo que me podría haber cagado, porque en esos momentos "sentirse como una mierda y burlado por la existencia" dice poco. Y, como detalle adicional, te las has apañado para meter a foreros que nos conocen y con puntos de humor (Vigon por dioooooooos). Claro que todo se normaliza cuando se descubre el sorprendente hallazgo de los móviles, y llega la gran pregunta: ¿qué co*o ha pasado para que estuviésemos en los dos sitios al mismo tiempo... si es que es eso lo que ha ocurrido?

Y, para acabar de confirmar que no ha sido un sueño de Resines, toma escena con el ya no anónimo. No me esperaba que fuese la Twilight humana, es posible que alguna vez se me pasase por la cabeza, pero no se me había ocurrido mirarlo todo desde su punto de vista y la verdad es que cuadran sus motivos y lo gradualmente que nos pidió información (y, la verdad, se lo ha currado). La pregunta es: ¿a qué viene entonces eso de "¿Quiénes sois realmente?" del final? Porque parecía por sus notas que sabía de dónde procedíamos, pero ahora parece que no. Cuántas dudas... Y he visto lo que has hecho con los hilos rojos :brohoof:

Ahora toca esperar, ver cómo y cúando volvemos y qué ocurre cuando lo hagamos: nuestra ausencia de ya más de una semana va a traer dosis grandes de preocupación, extrañeza y cabreo (lo digo bien claro: tengo asumido que como me coja algún familiar de Pinkie estoy muerto), y habrá que ver cómo reaccionan nuestras chicas. Va a ser un momento de feels, eso seguro. Y a saber qué ocurre después con la trama de la película, porque están las pruebas deportivas con un apocalipsis mágico de por medio. Y no nos olvidemos de las Dazzlings que posiblemente sigan por ahí (sin magia siguen siendo mujeres despechadas y vengativas) y del Consejo Escolar. Discord, te estoy mirando a ti. Y a Sombra el gruñidos. Qué co*o, a todos. Ay Cthulhu :S

Por mi parte ha sido un honor formar parte de esta historia y ayudarte en lo que haya podido. Nunca jamás pensé que diría esto, así que procura no olvidarlo: estoy deseando que llegue Friendship Games para que puedas continuar este proyecto y mejorar la película a través de él, además de contestar a muchos enigmas sin resolver. Gracias por darme unas vivencias que deseo que fuesen reales, de corazón lo digo. Agur, apañero: nos vemos en la secuela :brohoof:

Spoiler:
PD: plancha el chándal, que me da que Spitfire se va a alegrar de vernos :roto2rie: :(
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Volgrand » 21 Sep 2015, 11:29

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Desde luego era probablemente uno de los mejores finales que se le podía dar a esto. Genialérrimo tío, me ha molado mil.
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Re: Bronies al borde de un ataque de nervios [Humano] [Humor

Notapor Marquis Perhaps » 22 Sep 2015, 12:15

Al fin he podido leerlos desde donde me quedé.

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Mi opinión al respecto es fácilmente esperando la siguiente parte al que llamas Bronies curados de todo espanto , ya que me he quedado satisfecho pese a las espectativas que daba al principio
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